Me gustó la ligereza de la lectura y poder leer a Rivera Garza en otro género. Nunca se me habría ocurrido hacer un texto cuyo eje central de cada capítulo o ensayo sean los colores del disco de Newton y que presenta tantas cosas que aparentemente no tienen relación, pero Cristina con su gran elocuencia e inteligencia las presenta tan bien. En resumen es una lectura ligera, interesante y digestiva.