Tiene una trama interesante y bien hilada, en la que destacan unos personajes ricos, variados y complejos. Mención especial merece Olympia, la protagonista. Es violenta, borracha, malhablada, fría, altiva... una antisocial en toda regla. Sin embargo, su evolución es espectacular, y nos guía a través del libro viendo como se desmorona y se reinventa a sí misma, reincidiendo, arrepintiéndose, buscando su auténtico "YO". Carel también empieza siendo un capullo integral, lo cual lo hace todo aún más interesante. Y los secundarios... Cada uno tiene su historia y su valor dentro de la novela. Me he encariñado con muchos de ellos y lo cierto es que he disfrutado de sus aventuras. Una novela a tener en cuenta, sin duda.