Su oscuro secreto no debe ser descubierto y solo dos personas tienen la respuesta, que podría acarrear el estallido del mundo.
Llena de rabia e ira, Olympia es una vampira sumida en un mundo cargado de peligro y oscuridad. Todo su poder y autocontrol, se ven mermados por un futuro incierto.
Rodeada de mentiras, se ve atrapada por unos confusos sueños que la persiguen desde hace más de tres mil doscientos años, volviéndose cada vez más vívidos. Hasta que él apareción en su vida.
Carel, un vampiro presumido, arrogante y creído, aparece para echar opr tierra todas sus defensas, desencadenando que la verdad sobre sus vidas, sea descubierta. Una verdad que esconde secretos, que podrían destruirlo todo.
Sus destinos se unen cambiando sus vidas para siempre. Dos seres diferentes, con un mismo propó la verdad.
¿Conseguirán llevarlo a cabo luchando en diferentes bandos?
El mundo de la noche está en guerra y cada uno jugará sus cartas para sus propios intereses, en un caos donde ya no es posible diferenciar el bien, del mal.
Unos vampiros sanguinarios están empezando a llamar demasiado la atención. Es por ello que un grupo de la rama conservadora se dirige hacia su localidad con la intención de tomar medidas al respecto.
No me he llegado a enganchar a esta historia en sus primeras páginas y he preferido abandonar su lectura.
Tiene una trama interesante y bien hilada, en la que destacan unos personajes ricos, variados y complejos. Mención especial merece Olympia, la protagonista. Es violenta, borracha, malhablada, fría, altiva... una antisocial en toda regla. Sin embargo, su evolución es espectacular, y nos guía a través del libro viendo como se desmorona y se reinventa a sí misma, reincidiendo, arrepintiéndose, buscando su auténtico "YO". Carel también empieza siendo un capullo integral, lo cual lo hace todo aún más interesante. Y los secundarios... Cada uno tiene su historia y su valor dentro de la novela. Me he encariñado con muchos de ellos y lo cierto es que he disfrutado de sus aventuras. Una novela a tener en cuenta, sin duda.
Una protagonista totalmente atípica que me ha encantado. He reído, he llorado y he leído presa de la tensión hasta el final. Deseando ponerme con el segundo.