China es el único Estado que como tal, ha perdurado hasta nuestros días. Habrá variado de sistema político y de organización social a lo largo de su milenaria historia, pero su nombre China ha continuado sin modificación. El coloso chino no ha perdido nunca su actualidad palpitante, tanto por sus ansias de expansión y de conquista, como por su celo en guardar su cultura y sus secretos. Este es el mágico impulso que ha movido a R.R. Ayala, a presentar al lector una de las facetas más atractivas del primer hormiguero humano del planeta, así como de su zona de influencia.
Ha sido muy interesante la verdad, pero no era para nada lo que buscaba. No termino de comprender porque en los libros de mitologia china nunca hablan sobre los mitos y leyendas de los antiguos dioses de la mitología china, sino que siempre hablan o del confucianismo, el taoísmo y el budismo (lo cual es entendible); o de ritos de enterramiento, casamiento y esas cosas.