Es un libro que sorprende muy gratamente, supongo que por el hecho de la imagen que tenemos todos de Mario Vaquerizo de personaje inculto y medio tonto. El Mario que escribe demuestra ser una persona sensata, honesta, muy culta (bien es cierto que demuestra cultura en los aspectos que a él le parecen importantes y relevantes y le hacen feliz, lo que me parece muy digno), seria cuando tiene que serlo y con un sentido del humor irónico. He disfrutado muchísimo de la lectura, toca temas de actualidad y hace una crítica más que justas de aspectos de nuestra sociedad que le parecen hipócritas e injustos. Habla de todas aquellas personas que hablan mal de él, siempre desde el respeto.
Me ha gustado especialmente cuando habla de su extrema delgadez, lo hace con claridad y explicando el por qué de su aspecto. Y también el análisis que hace la frivolidad, ¿quién no es frívolo hoy en día? ¿Por qué ha de ser mala la frivolidad?
Su forma de escribir es fabulosa, clara y concisa, y lo que más me ha gustado es que escribe como habla y me he podido imaginar su voz a la vez que iba leyendo el libro, con sus "hija" y sus "amiga".
Se podría decir que no es sólo una autobiografía de un personaje público, sino que también es un análisis de la sociedad en la que vivimos y un manual de arte, cine y música. Todo ello contado con naturalidad y humor.