Una novela peruana con una potencia creativa sin parangón, cuatro generaciones de un linaje mestizo se vuelven inmortales en sus páginas.
Novela coral, novela mosaico, novela de aprendizaje, novela histórica, novela sobre la escritura y la ficción, novela-mundo, novela total; novela de un linaje, novela de aventuras, de venganzas, de amores, de locura, de muerte, de fe y de lucha social; novela urbana y rural, peruana y universal; novela marxista y humanista, decimonónica y contemporánea;todo eso y más puede decirse sobreLa violencia del tiempode Miguel Gutiérrez.
Publicada por primera vez en 1991, desde entonces es un referente clave en la narrativa peruana. En su trama se mezclan incontables personajes, todos ellos relacionados con cuatro generaciones de la familia Villar, que encuentran ahora en Martín y sus varias voces al narrador, al intérprete, al chamán que ha de perpetuar la historia de su bastardía y de su afrenta. Los escenarios son también diversos (Panamá, Guayaquil, Madrid, Barcelona, París, Estrasburgo, Tarapacá, Lima, Piura) y los tiempos, múltiples; y en el centro de este universo se levanta el pueblo de Congará, a merced de los vientos y del desierto piurano.
Las aventuras de un joven personaje, primero en la universidad en un ambiente hostil y clasista, luego de regreso a su tierra a reencontrarse con sus origines. La confrontación de clases de su bisabuelo y otros miembros de su ascendencia contra la prepotencia y abuso de un infame terrateniente que pretende dominarlo todo y pasar encima de todo aquel que se oponga a sus deseos. Entrañables personajes revolucionarios europeos que luego de una agitada vida de lucha en su país, llegan al Perú de cierta forma a continuar su legado y compartir sus experiencias. Una pincelada de algunos pasajes históricos recordados al detalle, como la guerra con Chile, la ocupación que esta ocasiono y la breve participación de algunos personajes de nuestra historia. Excelente compendio de aventuras cautivantes, realidad social, y el racismo y clasismo que siempre han aquejado nuestra sociedad.