"Una novela singular en la literatura colombiana reciente con una lógica que es capaz de poner la vida de muchas personas en un mismo plano temporal y eso es no sólo brillante sino hermoso".
¿Quién no pensó en su vida como una cueva oscura en la que no podía entrar nadie? La protagonista de esta novela huye un buen día de su casa. Tiene solo veintitrés años, pero la distancia con su madre es tan grande que prefiere buscarse la vida. Así se inicia esta hermosa novela de Isabel Botero que pone a andar el gran mecanismo del tiempo para contarnos, en tres planos temporales distintos, las vidas de un puñado de personas atravesadas por el lugar al que la narradora ha podido encallar para no naufragar.
En el sótano del viejo Edificio Wolf, en el centro de Medellín, una mujer intentará conjurar su historia de desarraigo y soledad, mientras un fantasma y el recuerdo de una familia que huyó de Alemania por el advenimiento del nazismo ofrecen sus voces para contarnos cómo nuestra vida sucede siempre en varios planos simultáneos, en los cuales el presente contiene tanto el pasado como el porvenir.
La emancipación de una joven, el tránsito de la vida a la muerte y la migración de una familia alemana son los tres movimientos que ponen a andar este universo narrativo donde todo está en perpetua transformación. También, son los temas que ha encontrado Isabel Botero para abrirnos el mundo en esta, su primera novela.
Una agradable lectura, muy interesante el salto entre tiempos. De muchas frases esta me gusto mucho. “Los vivos necesitan sentirse vivos y por eso se aferran a los acontecimientos. Confunden la vida con los acontecimientos.”
Por esas amigas que estàn, por ese amor que no siempre es eterno, por esas familias que se componen y recomponen todo el tiempo, por la muerte que es inevitable y se lleva todo por delante. Por el Edificio Wolf que fue testigo de tantas historias que me acompañaron todo un fin de semana. Por lo que más me gusto del libro: "el miedo cava la tumba del amor".
Me gustó mucho está novela arquitectónica, me hizo entrelazar diferentes tiempos, historias que se entrecruzan en las mismas calles y el mismo edificio.. el edificio wolf que está lleno de detalles en Prado Medellín..
Que bella trenza de voces y tiempo crea la autora en torno a un lugar: el edificio, que nace y crece con la familia Wolf, el fantasma y quienes lo habitan.
"Quisiera consolarla, decirle que fuera lo que fuera, iba a pasar, pero los vivos necesitan sentirse vivos y por eso se aferran a los acontecimientos. Confunden la vida con los acontecimientos."
"A Peter, por el contrario, le gustaba cambiar de opinión. Para él, la vida no había parado y moverse y transformarse desde la expansión de ese punto infinitesimal que puso a andar el tiempo en el universo y, desde entonces, ningún día era igual a otro y nada, vivo o inerte, permanecía inmutable al paso del tiempo. A él, cambiar de opinión le había permitido vivir varias vidas."
"La guerra: esa cosa inventada por hombres."
"Las casualidades solo ocurren cuando el espíritu está preparado."
"... que uno nunca regresa porque los lugares nunca son los mismos que uno dejó, ni uno es el mismo que se fue."
"... estaba perdiendo el vínculo con esas cosas que antes lo hacían ser quien creía que era."
"El miedo cava la tumba del amor."
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