Súper entretenido, lúcido y fácil de leer. Si algo que las trabajadoras sexuales conocen son la naturaleza humana. Me recordó a otro libro llamado "Memorias de una madame americana", que tiene más de cien años y que aún así seguía siendo actual y conservando toda esa agudeza.
La verdad, me gustó mucho. Sobre todo los primeros capítulos que tratan del aspecto psicológico de todas las cosas. Siempre es interesante sumergirse en una realidad distinta a la de uno, sobre todo cuando en ella hay cosas que se aplican a todas las demás.
Por supuesto, no todo lo que dice necesariamente tiene que ser verdad, pero... siempre se aprecia cuando, además de algo divertido, se lee algo sincero.
Citas que destaqué.
1.
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¿Pero existen los hombres buenos? Existen los buenos hombres, créelo; aunque son una minoría, por supuesto. Sin embargo, las culpables de ello somos nosotras mismas, que todavía no nos volvemos suficientemente exigentes. Si fuera de otro modo, ellos existirían en mayor cantidad. Después de todo, es el grado de exigencia del consumidor lo que determina la calidad del producto ofrecido en el mercado.
Las mujeres no tenemos la capacidad de cambiar la manera de ser de un hombre. Si él no tiene carácter, desiste de quererlo o desiste de intentar satisfacer lo que necesitas, acostumbrándote a vivir con él como a él mejor le parezca. Hay gente que se acostumbra a una vida mediocre, a un círculo vicioso de sufrir y matarse de a pocos, achacándolo todo al que "un hombre" sea un fenómeno raro en el mundo, difícil de encontrar, al que las mujeres sean una gran mayoría en el planeta y que no hay para todas, de modo que se tienen que contentar con un hombre a medias.
¡Por favor! ¿Nos vamos a conformar ahora con tan poca cosa? ¿Aceptar un plato mal hecho porque el resto del pueblo pasa hambre? Mesero, ¡tráigame el banquete!"
Esta cita me dio mucha risa porque es algo que siempre comentamos con mis amigas cuando aparece algún galán especialmente tirado para la punta. Más que rabia hacia él, nos dan rabia todas las otras mujeres con las que estuvo que le hicieron pensar que estaba PERMITIDO ser de esa manera. Las que echaron a perder el mercado, jajaja.
Aunque, por otro lado... no debiera ser misión de las mujeres educar a los hombres.
2.
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Y no se te ocurra camuflar tu identidad al comienzo de una relación. Tu forma de hablar, vestirte y reír refleja tu personalidad y por lo tanto forma parte de ti. A menos que se trate de cuestiones de guardar respeto y conservar la buena educación, es bueno conservar la identidad
Veo muchas mujeres que, por ejemplo, dejan de vestirse de determinada manera solo porque sus esposos o novios les piden por celos que las cambien, cuando tanto ellas como ellos mismos olvidan que si hubo una primera atracción en primer lugar, fue precisamente por su manera de ser. Después ellos las cambian, ellas lo permiten y el tiempo hace que pierdan el interés, pues ya no son las mismas personas de las que un día se enamoraron. Y, por increíble que parezca, tienen el descaro de ir con las damas de compañía y quejarse de que sus esposas han cambiado.
3.
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Cuando una mujer tiene una postura muy rígida acorde a las normas de la moral común de la sociedad, existe una gran posibilidad de que el hombre que acaba de conocer no demuestre ser quién es realmente, de modo que se camuflará para ser aceptado por ella."
4.
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Tener seguridad en sí misma hace sexy a una mujer. Es tan cierto como que existen mujeres que son sexys sin que su peso y sus medidas coincidan con los rígidos patrones de belleza de nuestra sociedad, lo que no quiere decir que dejen de ser bellas."
En fin, que divertido e interesante. Solo hubo una parte que me chocó mucho. Spoiler: sexo con animalitos. Para mí eso es VIOLACIÓN y es un NO ROTUNDO y estuve a punto de tirar el libro y dejarlo en -5 estrellas.
Pero, a su favor, ella solo mencionó ese tipo de sexo como parte de las cosas bizarra que pide el 1% de los clientes y no como algo que ella hizo o haría personalmente. Pero igual, MUY MAL y HUÁCALA.
Una cosa es fantasear, y la gente fantasea con toda clase de locuras... otra cosa es realmente llevarlo a cabo.