No todos los caminos tienen nombre. Pero con orejas de murciélago o con orejas submarinas y con palabras de colibrí, podemos oír y cantar la poesía de las pequeñas cosas que nos rodean. Prosa poética, lenguaje directo y palabras sencillas para una voz melancólica que recuerda la infancia. Un álbum concebido para que los niños se acerquen a la lírica y para estimular su percepción del mundo.
En la cuidad todos los caminos tienen nombre, tienen números y también mucho ruido. Pero no todos los caminos son así. Hay algunos que se trazan en el silencio, como los que hacen las hormigas tras un terrón de azúcar o el que hace una araña en su tela. Hay otros que no se ven, como los que sigue una bandada de pájaros en el cielo o un cardumen de peces en el mar. Y hay caminos que existen solo entre nuestro corazón y el corazón de un ser querido que está lejos. 📖 Este hermoso libro escrito en prosa poética nos permite evocar la infancia, cuando nos asombrábamos por las cosas pequeñas y silenciosas, cuando nuestros ojos podían contemplar por horas a las diminutas hormigas y nuestros oídos se maravillaban con el canto de los pájaros. 🛤 También habla de lo que nuestros ojos ni oídos pueden apreciar, pero que está ahí presente y latente.