En Un Río, un Amor domina un profundo sentimiento de desengaño ante lo que aparenta ser una experiencia erótica desastrosa. En Los Placeres Prohibidos, la amargura de la experiencia amorosa fracasada se transforma en una actitud más elegiaca. La temática de ambos libros es sumamente romántica: la expresión del individuo aislado acosado por sus propias emociones violentadas en un mundo hostil a sus sueños y deseos, en una realidad vislumbrada, pero inaccesible.
Luis Cernuda was a Spanish poet and literary critic.
The son of a military man, Cernuda received a strict education as a child, and then studied law at the University of Seville, where he met the poet and literature professor Pedro Salinas. In 1928, after his mother died, Cernuda left his hometown, with which he had all his life an intense love-hate relationship. He briefly moved to Madrid, where he quickly became part of the literary scene. However, his detached, timid and morose character, his search of perfection frequently made him lose friendships and popularity.
His mentor and former professor Salinas arranged for him to take a lectureship for a year at the University of Toulouse. From June 1929 until 1937 Cernuda lived in Madrid and participated actively in the literary and cultural scene of the Spanish capital. Cernuda collaborated with many organisations working to support a more liberal and tolerant Spain. He participated in the Second Congress of Anti-Fascist Intellectuals in Valencia.
During the Spanish Civil War a friend secured him a position as teacher in Cranleigh School, where he taught Spanish Language and literature. After WWII another friend got him a lectureship in Holyoke, Massachusetts, USA, where he would spend some years. Later on, moved by his sentimental relationships, he would move to Mexico, where he died.
The central concerns of this poet are evident in the title of his life's major opus: La realidad y el deseo ("Reality and Desire"). He published his first collection of verse, Perfil del aire ("Air's profile"), in 1927. Several books followed, and he collected new and already published poetry under this title in 1936. Subsequent editions would include new poetry as new books inside La realidad y el deseo. Expanded on almost until his death in 1963, in this work the poet explores desire, love, subject, object, history and sexuality in poems which draw influences from romanticism, classicism, and the surrealist avant-garde. Besides verse, he also published a collection of reminiscent prose poems, 'Ocnos', about his childhood in Seville.
Cernuda is known as a member of the Generation of '27, a group of Spanish poets and artists including Federico García Lorca. He broke new ground with Los Placeres Prohibidos ("Forbidden Pleasures"), an avant-garde work in which the poet used surrealism to explore his sexuality. During his British period he became deeply familiar with English poetry, which he would admire for its containment and lack of superfluous artifice and paraphernalia. He would also translate several poems and plays into Spanish. He would comment that translating Shakespeare's Troilus and Cressida made him intensely happy.
Deeply influenced by André Gide, Cernuda embraced his homosexuality at an early age and made homosexual desire and love the core of his poetry. Or, at least, unlike other gay poets at the time, in his poetry he was never ambiguous about the fact that the objects of his desire and love were men. One of the most influential poets in contemporary Spanish poetry, he is definitely a crucial ground-breaking figure for homosexual writing in Spanish.
During the Spanish Civil War, deeply moved by the assassination of Federico Garcia Lorca, Cernuda fled to England, where he began an exile that later took him to France, Scotland, Massachusetts (Mount Holyoke College), California and finally settling in Mexico; he never returned to Spain. He never married and had no children.
His major English language critics include Derek Harris and Phillip Silver.
3.5✨ Siento que tengo que leerlos mil veces más para entenderlos completamente, sobre todo los del primer libro. Tal vez también es su función, no ser comprendidos del todo, por las imágenes surrealistas que utiliza. La profesora igualmente mencionaba que son los más complejos... Los del segundo libro me encantaron, ya me guardé varios para mencionar por si me preguntan por él en el final 🥺 (y para la vida quiero releerlos en general) Siempre me gustó, gracias a Cernuda y a Lorca empecé a leer poesía💗
Un río, un amor es un bello ejercicio estilístico. Ideal para empezar a entender la poesía de Cernuda y los elementos característicos de la poesía surrealista que se usan, en mi opinión, más como ejercicio que con una intención concreta.
Los placeres prohibidos es un éxtasis romántico, posiblemente uno de los poemarios más bonitos que he leído nunca. Lleno de homoerotismo, deseo, anhelo de libertad… Los elementos surrealistas evocan cosas más concretas y es muy fácil conectar y entender los poemas.
Sinceramente, me muero por ir a Sevilla y leer alguno de los poemas en la plaza de Doña Elvira. Este, en concreto, me ha fascinado:
“Si el hombre pudiera decir lo que ama, Si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo Como una nube en la luz; Si como muros que se derrumban, Para saludar la verdad erguida en medio, Pudiera derrumbar su cuerpo, dejando sólo la verdad de su amor, La verdad de sí mismo, Que no se llama gloria, fortuna o ambición, Sino amor o deseo, Yo sería aquel que imaginaba; Aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos Proclama ante los hombres la verdad ignorada, La verdad de su amor verdadero. Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien Cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío; Alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina, Por quien el día y la noche son para mí lo que quiera, Libremente, con la libertad del amor, La única libertad que me exalta, La única libertad porque muero. Si no te conozco, no he vivido Si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido”
Nunca me había resultado atractivo leer a Cernuda, la verdad. Y qué grave error. Quizás ahora ha llegado el momento y lo he conseguido disfrutar.
Resultan muy atractivos sus dobles caminos —el dualismo— de cada uno de sus poemas. El ser y no ser y ver cómo pretende avanzar a un algo colectivo, pero sigue aferrado a su individualismo. Es todo un viento romántico en el Surrealismo.
«Pero así no me basta: Más allá de la vida, Quiero decírtelo con la muerte, Más allá del amor, Quiero decírtelo con el olvido».
Cernuda sale del armario con "Los placeres prohibidos" (1931), un poemario escrito durante una ráfaga creativa, en menos de una semana, y apenas cinco años antes de la Guerra Civil española (1936-1939).
"Los placeres" nos adelantan muchas cosas del contenido de la obra futura de Cernuda, que el poeta terminará publicando bajo el título "La realidad y el deseo" (que resume bien los temas de toda su obra: la fuerza del deseo frente a los límites de la realidad; en el amor, la guerra, el exilio de la patria cuando huye a México). Quizás lo más significativo es que en "Los placeres" Cernuda no pone nombre a los hombres de los que se enamora, mientras que en futuros poemarios sí encontrará una fuerza en la nominalización (e.g., pienso en "La desolación de la Quimera", de 1963, donde la evocación directa de figuras como Mozart, a quien dedica un poema, Federico García Lorca y otros amigos de los que Cernuda se despide directamente). En ese sentido, podríamos pensar que "Los placeres" están tan (dolorosamente) anclados a la idea del "deseo cernudiano" (como contraposición a lo que puede ser real) que dar nombres propios es imposible, y esto puede servir como metáfora de todo el movimiento homosexual, antes y después del franquismo. Se puede hablar de los muertos, pero no de amores "impedidos" por la realidad.
Desde un punto de vista más formal, se considera el último aproximamiento de Cernuda a la poesía surrealista. Creo que se infravalora este hecho en relación a las condiciones de publicación de esta colección de poemas: si se pudieron escribir en una semana, es en buena parte, porque Cernuda empleó técnicas de este movimiento (como la escritura automática) que, para poner realmente al autor al servicio de los "mecanismos ocultos de su mente", obligan a asumir el compromiso de "vomitar" el texto sin mucho espacio para la edición posterior. Es quizás una de las cosas que más nos gustan de este poemario: rezuma honestidad. Mucho más, por ejemplo, que la mirada más cínica de los desamores homosexuales de Jaime Gil de Biedma. Quizás Cernuda y Gil de Biedma, en el fondo, hablen de lo mismo (las pocas veces que sucede el amor: "cuartos oscuros" y, básicamente, cruising, en lugares insalubres o a espaldas del resto de la sociedad); pero, mientras que el sujeto poético de Gil de Biedma parece autocomplacerse en esa clandestinidad, el de Cernuda estudia sus límites y contradicciones. "Los placeres" no es un poemario sobre el placer, sino sobre el lugar extraño en el que queda cuando se prohíbe.
Es por eso que el Cernuda surrealista no tiene la frivolidad de los tigres de Dalí, sino que emplea esos desiertos, esas imágenes oníricas, para dar dinamismo tanto a las cosas que lo ensalzan como las que le provocan pesadillas. Habla de "abandonar por amor" (e.g., en el poema "Te quiero", donde enumera todas las formas en las que le ha dicho "te quiero" al sujeto amado, y anuncia que ahora lo dirá con "la muerte", que es, dice, "el olvido"; esto, por ejemplo, nos hace pensar en Freud: Eros vs. Tánatos; lo que nos evoca, de nuevo, al análisis de los sueños y temas de interés del grupo surrealista que están presentes a lo largo de todos los poemas).
No tiene, tampoco, el compromiso de Breton. Como es común en el surrealismo español, las técnicas son controladas (no podemos hablar en ningún caso de "escritura automática" o libre asociación de ideas total) y se ponen al servicio del contenido. En ese sentido, también parece importante señalar que todos los versos de los poemas comienzan en mayúscula, lo que es un estilo relativamente cosmopolita para la época, y responde a la voluntad del autor de dar un valor independiente a cada verso.
Cernuda es quizás uno de los poetas menos reivindicados internacionalmente de la Generación del 27 española, donde sobresalieron mucho más (evidentemente) Federico García Lorca, pero también el premio Nobel Vicente Aleixandre, y Pedro Salinas. En los años previos a la Guerra Civil, tiene amistad con la mayoría de poetas de este grupo, especialmente con Lorca y con el cineasta Luis Buñuel (de quien se terminará separando, como Lorca, por la autoconfesa homofobia del autor, que muchas veces se regocijaba de ir con un bate de béisbol para "pegar palizas a homosexuales" en baños públicos). Con la Guerra Civil y el triunfo del modelo nacional-católico franquista, Cernuda se instala en México, un país mucho más liberal en la época donde consigue rehacer su vida.
No acabo de entender el surrealismo. Abundan los elementos inconexos que, personalmente, me hacen desconectar. Aunque puedo percibir la globalidad del mensaje, me pierdo con todos esos elementos de los cuales no puedo descifrar la intención. No es lo mío. Por otro lado, he apreciado mucho los poemas románticos. "Si el hombre pudiera decir" es, para mí, la declaración de amor más bonita que he leído nunca. Lo he leído tantas veces que he terminado por saberlo de memoria. Otros poemas que me han gustado han sido "Desdicha", "Qué más da" o "Te quiero".
No me ha gustado mucho. Había leído que Los Placeres Prohibidos era uno de los poemarios homosexuales más importantes en castellano, pero ha dejado que desear. Tal vez porque no me gusta mucho el surrealismo.
"Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien / cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío [...] Tu justificas mi existencia: / Si no te conozco no he vivido; / Si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido"
Un colección de poesía con imágenes fantasticos, surrealistas e eroticos. Las temas de olvido, amor y violencía son abundando en esas paginas incendiarios. Uno de mis libros favoritos que yo leí en el año pasado, y probablemente el segundo libro de poesía que leí en español en todo de mi vida. Lo siento por el brevedad y errores gramaticales en esta crítica, pero yo estaba tan impresionado con este libro (aún mas que algun libros de poesía en ingles), que necesito hablar, y escribir sobre ello aún sin el capacidad ser elocuente.