Imprescindible. Por su brevedad, su sencillez de comprensión, la variedad de temas que toca y, sobre todo, por estar exquisitamente redactado por uno de los mejores escritores de la historia, es un libro que todo el mundo, se vaya o no a dedicar a la ciencia, debería leer si tiene un mínimo interés en saber desde los cimientos de la ciencia a qué se están dedicando hoy en día nuestros científicos.
Bajo la premisa de ser una recopilación de preguntas y respuestas respondidas por el propio Asimov para una revista a lo largo de los años, el autor presenta lo que casi podría ser un libro de referencia en la forma más natural posible: dudas de leyentes, y cómo la ciencia las resolvió. Ordenadas magistralmente para comenzar por la física más clásica y adentrarnos gradualmente en otros temas como la astronomía, la física de partículas y la biología, nos sumergimos en un mar de conocimiento basado en experimentos, hipótesis, demostraciones y decenas de referencias a las grandes mentes que descubrieron prácticamente todo lo que hoy día conocemos, de la mano de uno de los autores que, probablemente, más preparado estuvo para narrarlo. Al final, se acaba haciendo corto.