«Acepto mis errores, pero alguien tiene que contar algunas cosas. Pueden ser ilustrativas.»
La trayectoria de Rodrigo de Rato fue paralela a la de la propia economía española. Ascendió con ella hasta lo más alto, incluida la entrada de España en el euro, y cayó sacudido por la crisis mundial que se desató a finales de la década del 2000, que puso en peligro la supervivencia de la moneda única y transformó el sistema financiero mundial y español. Pasó de ser una de las figuras más admiradas y respetadas de la economía mundial, a tener que lidiar con un vendaval mediático, judicial y político en el que se mezclaban estrategias para lidiar con la crisis financiera con intereses empresariales y todo bajo el trasfondo de las consecuencias de la sucesión de José María Aznar.
Este libro es un relato en primera persona de aquellos años, una reflexión meditada sobre unos hechos a los que pone luz, al tiempo que indaga sobre las fuerzas y maniobras que se desataron lejos del foco, muchas de ellas con nombre y apellidos. También profundiza en el camino que una persona recorre cuando afronta un cambio radical de sus circunstancias, lo hace en medio de una máxima exposición pública y descubre, tras más de treinta años integrado en los círculos de poder, el otro lado del espejo del Estado. Por sus páginas aparecen figuras esenciales de aquellos años —Luis de Guindos, Francisco González, Esperanza Aguirre, Mariano Rajoy— y nos sitúa en el epicentro de lo que fue uno de los mayores terremotos políticos de la historia reciente de España.
Un libro interesante para conocer los resortes del control político de la sociedad española, contada por uno de los dirigentes más importantes que ha tenido desde 1996 hasta 2012, aproximadamente. Rodrigo Rato fue el artífice desde el punto de vista económico del paso adelante de España que permitió la entrada en el euro y el incremento en términos agregados de riqueza y proyección internacional de nuestra nación.
El libro no trata más que someramente los asuntos anteriores (se echa en falta que explicara lo suyo en el FMI) a su designación como presidente de Caja Madrid o Bankia, por el gobierno regional de la Comunidad de Madrid, que es el origen de todos las desgracias judiciales que ha padecido desde entonces. En este libro el desfile de nombres propios involucrados en los juicios a Rato es apabullante, siempre describe las actuaciones arbitrarias de la instrucción judicial sin adjetivar pero la imagen que deja del sistema es tremenda. Los mismos delitos según sea el acusado o el acusador tienen castigos dispares. Imagino que muchos de los nombrados en el libro estarán tentados de denunciar por difamación a Rato, significativamente espero que si es mentira lo que cuenta, Francisco González (BBVA), Luis de Guindos o Cristóbal Montoro deberían denunciarlo inmediatamente, pues aparecen como los que manejan los hilos del atropello y liquidación injustificada de Bankia.
La imagen de chivo expiatorio que nos deja la autobiografía penal de Rato está sólidamente explicada, recomiendo la lectura a todos los que estén interesados en conocer el perfil en la distancia corta de algunos de los personajes más poderosos de España en los últimos años.
Contado en 1ª persona lo que fue desde su no elección como candidato a la presidencia del gobierno por Aznar,su presidencia en el FMI y su caída en desgracia al presidir Caja Madrid luego Bankia con el escándalo de las tarjetas black. Asume en parte su responsabilidad pero deja ver las cajas de ahorros eran un pozo de favores a cargo de políticos regionales y la dejadez del gobierno de Rajoy cuando ganan las elecciones y no tocan nada de economía
Lo que más me sorprende del relato, lejos de que el autor se describe como un chivo expiatorio y lejano a cualquier culpa, es lo lejos que estás clases dirigentes viven del ciudadano común. Si ellos se creen indefensos y maltratados por los órganos de justicia, como estarán los ciudadanos que no pueden disponer de los costosísimos servicios de defensa que ellos poseen. Además, ninguna referencia hacia la situación vital de los administrados durante el tiempo en que tomó decisiones políticas y empresariales que condenaron a muchísima gente a la pobreza perpetua. Está clase dirigente no solo vive de espaldas a la sociedad,sino que les importa un comino lo que genere en sus míseras vidas los detestables juegos de poder que se traen entre manos.Mi resumen es que se debe adelgazar el estado, hasta su mínima expresión. Estos políticos son como sabandijas que chupan la sangre y el animo de todos y cada uno de los ciudadanos corrientes, para beneficiar a quién por cuna ya suele tener una suerte vital muy superior a la media.
Lo más impresionante de todo este relato de los años más convulsos es la simple impunidad de la administración ante sus propias fallas. Una muestra flagrante de la falta de consecuencias ante sus actos. Contado en primera persona, con reconocimiento de los fallos, pero ¿a quién no le encontrarían fallos con tres instrucciones que duran de manera conjunta más de 12 años? Ninguno de estos fallos, sin embargo, parece suficiente para los procedimientos penales que acarrearon. Leído en perspectiva es escalofriante.
Y sorprendentemente un relato en el que se ejemplifica, también, la importancia de la meditación y el control de nuestra mente.
Es un ejercicio hagiográfico en que expone de forma entremezclada sus rencores, su defensa judicial y su faceta de alma sosegada a la par que magnánima. La versión en audiolibro, perpetrada por el propio de Rato, destapa que no se ha mirado el texto ni para ver que lo hayan imprimido del derecho.