José Enrique Rodó, perteneció a una generación literaria brillante del Uruguay, diferenciándose por su propuesta mas ensayista y filosófica que narrativa.
Algo para destacar de su ensayo Ariel, es la belleza y delicadeza de su escritura, ese modernismo latente en su pluma, donde se ve claramente reflejada esa influencia de estilo francesa. En una parte de su ensayo, Rodó nos dice que la verdad debe estar acompañada de la belleza y para acentuar esa máxima, dota a su ensayo de una belleza de escritura sublime. Realizando la analogía con la obra "La Tempestad" de Shakespeare y haciendo uso de imágenes y evocaciones greco-latinas.
Penetrando directamente en el discurso filosófico de su ensayo, exalta las virtudes del saber y del amor. Inculcando el saber en lo individual y por medio del amor, compartirlo con la humanidad. Obviamente, este concepto del amor está influenciado por una concepción cristiana del mundo, pero complementando a su vez la labor del saber, de conocer, de pensar. Nos lleva de esa individualidad que conlleva el saber, el adquirir conocimiento, a lo colectivo-desinteresado de expresarlo y darle una utilidad altruista. Ser generoso, sin perder jamás la individualidad. Y luego, estas caracteristicas individuales lo lleva netamente a lo social, dandole una amplitud macro, al exortar a las sociedades a no perder sus identidades ante el influjo extranjero, lograr que lo propio y lo ajeno convivan en un mismo espacio. En esta visión también aparece una crítica al trabajo mecanizado, que busca la utilidad, despojando al individuo de ciertas virtudes, y promueve que ningún individuo deje la practica de sus virtudes a pesar de la necesidad del trabajo. Intentar cultivar las mismas debería ser el objetivo principal y no el utilitarismo.
En un plano más político, nos ofrece su visión de la democracia, de la función de los estados en cuanto a los individuos, el problema del utilitarismo-democracia, y para resumir sus puntos de vista su visión sobre la sociedad norteamericana del momento, destacando algunas de sus virtudes, pero atacando seriamente sus objetivos y fines (O más bien, la carencia de fines futuros).
Una obra sin lugar a dudas de otro tiempo, sin pretender trascender mucho más allá de él, una análisis de un presente y una exortación a futuro a una "juventud americana". Más allá de eso, muchas de sus ídeas y contenido, son de una valiosa profundidad, expresados a través de una lectura sumamente agradable.