Ariel (1900) es un «sermón laico» dedicado a la juventud de América; tuvo una gran repercusión en América Latina, con su visión de los Estados Unidos como imperio de la materia o reino de Calibán, donde el utilitarismo se habría impuesto a los valores espirituales y morales.
How do you modernize Latin America? Try Shakespeare. On one hand you can have Ariel, who lives in a world of art and beauty. This was the world of the ancient Greeks. On the other, you have Caliban, known for his utilitarianism. This is also known as America.
José Enrique Rodó chose these characters from Shakespeare’s “The Tempest” as a model for his vision of a new a Latin America.
It seems that throughout history there were always two poles of tension. For the ancient Greeks, it was the two different political city states, Athens and Sparta. East and West. Europe and America. North America and Latin America. Confederate and Yankee America. Life is about polarities.
Powerful nations move forward. It is the triumph of the free will over death, as Edgar Allan Poe declared. America, is “the infinite passion to work” that motors a nation forward. The puritan work ethic. Life is no party but if you work hard, you can celebrate.
The idea of beauty holds no interest for the puritans. For them, the everyday values of the common man held sway. From this a new moral law unfolded, “success is the ultimate goal in life.” And the link to the past and the future is found in the Statue of Liberty in New York, that welcomes all to be free, work hard and make money.
Is this for Latin America? Maybe a mix. Let Próspero be the teacher and Ariel is the youth, full of life, eager to learn. Caliban is hard working to point of being driven by wealth. Let’s toss in Positivism, it serves Ariel. Rodó places his dream firmly in the hands of Ariel. This is what drives the Latin American dream.
First published in 1900, this book caught on in Latin America. I am reading Enrique Krauze’s “Redeemers,” where he cast Rodó, and this book as one of the most influential Latin American writers of the last century.
Interesting little book. One hundred years later, one wonders how that dream is holding up?
I picked up this English translation of José Enrique Rodó's admired and detested essay at Goodwill. No, the "Ariel" mentioned in the title isn't the redheaded Disney mermaid. Rather, Rodó transforms his erroneous, idiosyncratic interpretation of Shakespeare's Tempest into an allegory for New World politics. In his configuration, he is himself the wizened Prospero, the old man -- what President Obama would probably call the adult in the room -- who observes the power play between dirty, opportunistic Caliban (the United States) and Ariel (Latin America), the boyish, artistic spirit whose idealism and altruism will ultimately allow him to triumph over the former.
Nevermind that it is, in fact, Prospero (and not Caliban) who enslaves Ariel in Shakespeare's original. And nevermind Prospero's daughter, Miranda, for womankind falls squarely in Rodó's blindspot; as Prospero, he surrounds himself exclusively with Uruguay's smartest, most open-minded boys. Insert joke about homosexual panic here.
Anyway, the best reason to buy/borrow this book is Carlos Fuentes's Prologue. Like just about everything else at Goodwill, it's clearly a product of the 1980s -- as he points out, the United States whose intervention in Cuba, Puerto Rico and the Philippines Rodó condemns is very much the same United States who is "currently" engaged in a Cold War against the Soviet Union -- but nevertheless he does a good job also addressing the many rhetorical maneuvers and contradictions that make Ariel a fascinating, infuriating read.
José Enrique Rodó, perteneció a una generación literaria brillante del Uruguay, diferenciándose por su propuesta mas ensayista y filosófica que narrativa.
Algo para destacar de su ensayo Ariel, es la belleza y delicadeza de su escritura, ese modernismo latente en su pluma, donde se ve claramente reflejada esa influencia de estilo francesa. En una parte de su ensayo, Rodó nos dice que la verdad debe estar acompañada de la belleza y para acentuar esa máxima, dota a su ensayo de una belleza de escritura sublime. Realizando la analogía con la obra "La Tempestad" de Shakespeare y haciendo uso de imágenes y evocaciones greco-latinas.
Penetrando directamente en el discurso filosófico de su ensayo, exalta las virtudes del saber y del amor. Inculcando el saber en lo individual y por medio del amor, compartirlo con la humanidad. Obviamente, este concepto del amor está influenciado por una concepción cristiana del mundo, pero complementando a su vez la labor del saber, de conocer, de pensar. Nos lleva de esa individualidad que conlleva el saber, el adquirir conocimiento, a lo colectivo-desinteresado de expresarlo y darle una utilidad altruista. Ser generoso, sin perder jamás la individualidad. Y luego, estas caracteristicas individuales lo lleva netamente a lo social, dandole una amplitud macro, al exortar a las sociedades a no perder sus identidades ante el influjo extranjero, lograr que lo propio y lo ajeno convivan en un mismo espacio. En esta visión también aparece una crítica al trabajo mecanizado, que busca la utilidad, despojando al individuo de ciertas virtudes, y promueve que ningún individuo deje la practica de sus virtudes a pesar de la necesidad del trabajo. Intentar cultivar las mismas debería ser el objetivo principal y no el utilitarismo.
En un plano más político, nos ofrece su visión de la democracia, de la función de los estados en cuanto a los individuos, el problema del utilitarismo-democracia, y para resumir sus puntos de vista su visión sobre la sociedad norteamericana del momento, destacando algunas de sus virtudes, pero atacando seriamente sus objetivos y fines (O más bien, la carencia de fines futuros).
Una obra sin lugar a dudas de otro tiempo, sin pretender trascender mucho más allá de él, una análisis de un presente y una exortación a futuro a una "juventud americana". Más allá de eso, muchas de sus ídeas y contenido, son de una valiosa profundidad, expresados a través de una lectura sumamente agradable.
No suelo leer ensayos pero llevaba tiempo queriendo leer a Rodó, y las últimas clases de la facultad sobre Modernismo me impulsaron definitivamente a tomar con ganas este libro que esperaba hace bastante entre mis estanterías. No es una lectura fácil, lo reconozco, pero es una lectura importante. Rodó es fundamental. Algunas de sus sentencias son tan actuales como cuando fueron escritas hace 125 años. Seguramente más adelante lea Motivos de Proteo, que me han dicho es todavía mejor que Ariel.
En cuanto a este libro, debo decir que por pasajes me gustó mucho (sobre todo al principio y al final) y por otros entendí muy poco y se me hizo una lectura un tanto pesada. Algunas de las argumentaciones del autor me cautivaron, pero otras muchas me parecieron muy discutibles. Lo que sí en mi opinión no se discute es que la pluma de Rodó es maravillosa. Tiene un manejo del lenguaje impresionante y sus frases están llenas de adornos de mucha riqueza terminológica y conceptual. Pero eso también, a veces, hace a la lectura un poco cuesta arriba, en el sentido de que hay que estar muy atento para no perderse nada.
Sin dudas de lo que más disfruté del libro fue su reivindicación de la juventud. El futuro está en los jóvenes quienes deben hacer el máximo esfuerzo por desplegar sus capacidades y habilidades sin guardarse nada, de manera total. El mensaje de Rodó es de esperanza y de confianza en los otros, aspira a un mundo mejor y le pasa la posta a las generaciones que le siguen. Todo el ensayo está propuesto en esa dinámica didáctica. Las otras reivindicaciones del libro, algunas de ellas modernistas como el elogio a la belleza, se depositan sobre la juventud, que debe resguardarlas y continuar el legado.
Es muy interesante como el autor pone en primer lugar a la cultura, el arte, la belleza y el conocimiento, como elementos dignificantes de la humanidad y de la vida social. Las características que cada individuo debe aspirar a alcanzar son las mismas que se deben aplicar a las sociedades en su conjunto. Rodó es muy crítico del utilitarismo y del materialismo aplicado a ultranza, cuyo principal representante sería Estados Unidos, y reivindica la alta cultura como un elemento necesario para el progreso y el crecimiento de toda la humanidad.
Por momentos algunos de estos planteos pueden resultar algo chocantes o discutibles. Por ejemplo cuando se critica cierto estilo de democracia como un modelo igualador u homogeneizante, que iguala "para abajo". Rodó es muy consciente de que a nivel social existen jerarquías y hay que perpetuarlas, y la propensión a la belleza y a la alta cultura son formas de mantenimiento de cierto status-quo. Está claro que Rodó escribe desde cierto lugar de poder, asociado a la burguesía y a la clase política.
Pese a todo, creo que muchos años después, es muy necesario y sería bueno resignificar algunos de estos planteos, darles un nuevo matiz que permita que nuestras sociedades, las de nuestro continente, crezcan lo que no han crecido (como Rodó auguraba). La cultura y la educación son fundamentales, y la sociedad de hoy resiente el poco peso que tienen y la poca voluntad política que hay en nuestros países para promoverlas integralmente. De la misma forma, al menos en Uruguay, las juventudes suelen ser el chivo expiatorio sobre el que recae el peso de la culpa de todos nuestros problemas. Ya va siendo hora de escuchar más a Rodó.
El Ariel fue un libro importante en su momento. Sintetizó las ideas modernistas y generó debates interesantes a nivel de la intelectualidad hispanoamericana. Con el tiempo, se fue perdiendo su importancia, y hoy poca gente lo conoce. Es una pena, porque conocerlo hace mucha falta.
É frustrante pensar que um texto tão sintomaticamente neurastênico e complexado tenha tido a importância que Ariel teve história intelectual da América Latina. Sou contra uma disposição de leitura que "cancela" textos que não se conformam aos quadros morais de quem lê, mas custa muita boa vontade para encontrar algo de aproveitável neste livro. O antiamericanismo de Ariel é basicamente um pretenso aristocratismo do espírito baseado nas platitudes beletristas de Ernest Renan e outros autores de envergadura intelectual mediana hoje pouquíssimo lidos. O problema da cultura americana é a democracia; contra ela, o latino deve levantar-se com sua alta cultura e seus ideais mais refinados. Dito isto, do ponto de vista estilístico, é um belo ensaio.
"Ariel es la razón y el sentimiento superior. Ariel es este sublime instinto de perfectibilidad, por cuya virtud se magnifica y convierte en centro de las cosas la arcilla humana a la que viene vinculada su luz".
Este ensayo es realmente alentador. Habla sobre los defectos de la democracia, sobre explotar todo el potencial de nuestra naturaleza humana, sobre el utilitarismo, sobre los objetivos de la vida, sobre la esperanza... Me encantó, sobre todo porque hay cosas que ya había pensado antes y este texto logra concretarlo.
No es lectura fácil, sin embargo la temática es vigente ya que Rodó nos advierte de los peligros de la sociedad americana. Critica los Estados Unidos con su enfoque materialista en la vida y previó las consecuencias del poder. Hoy en día vemos el resultado en el narcisismo y egoismo visible en líderes como Trump.
A veces me cuesta creer que todo lo que se extrae de un escrito es lo que genuinamente los autores buscaban lograr/expresar, muchas veces pienso que son divagaciones nuestras pero que al mismo tiempo sirven para nutrirlas de diversos aportes y rasgos.
En este caso, es interesante ver la manera en la que se unen los elementos del pasado griego con algunos del barroco y la modernidad, engranando a la perfección para hacer un llamado a la juventud y sociedad en general.
God, I hate some modernist writing. At worst, like this text, modernist literature is filled with contradictory idealism and an extensive amount of references which resolve in a kaleidoscopic implosion. This resolves in a suede intellectualism, where the writer's only means to convince you of their propagandist idealism lies in their ability to employ sublime syntax and rhetoric. Sublime writing should never be treated as a solid argument; it is a projection of the writer's emotions and arrogance rather than an argument.
I was looking forward to this but Rodó's iconic cri de couer from 1900 that has influenced many Latin American writers and thinkers has not aged all that well. Parts of his critique of the US as a kind of Caliban still resonate (who else is Trump?), but his utopian vision of Latin America as an Ariel who can move forward through a kind of 'good taste' building on the aesthetic achievements of ancient Greece seems hopelessly naive at other times. I was actually hoping that he would make more of the conceptual links to The Tempest, but it's pretty perfunctory as a framework for his argument.
As the introduction (more intelligent, in many ways, than the actual essay) states, "this is a supremely irritating book." It has much to offer the student of Latin American culture, the armchair philosopher, or indeed any interested reader, but it is important to recognize it for what it is: an ultimately confusing mix between profundity and absolute nonsense.
The good parts of the essay are Rodó's musings on the value of the humanities and culture in general, and on the importance of looking towards the future and future improvements to society instead of luxuriating in the present. Ultimately, the society that he advocates for (though this is clearly stated only once) is one in which artistic and creative endeavors are valued and in which everyone is offered equal opportunities for success with the full knowledge that each individual will take a different path - a society that seems to me like it would be pretty alright!
However (and this is where we get to the bad parts), Rodó's verbiage works against him throughout the latter half of the essay. Here he masks even his best ideas in an elitist discourse that seems to advocate for the supremacy of the *man* who elevates *himself* above the Great Unwashed. (I emphasize his gendered language because it adds even another layer of elitism to his writing.) He does place this elitism within a paternalistic framework in which the elites take care of the non-elites, but elitism it still is and I shouldn't have to say that that's no good in any circumstances. It can and should be chalked up almost entirely to the elitism that was par for the course in late 19th Century academic discourse, but that still isn't any excuse for it, especially as it works against what I believe Rodó is ultimately arguing for.
So, yeah. A mixed bag for sure. It's worth a read - there is a lot of value to be found in this essay - but you'll have to wade through a whole lot of BS to get to it.
O livro não é importante por suas qualidades intrísicas — que são poucas, afinal, pois se trata de um estilo datado e uma prosa empoeirada —, mas pelos debates que engendrou. A partir do Ariel de Rodó, muita tinta escorreu para definir o que seria a identidade latino-americana no concerto das nações.
Crítica afilada y esperanzadora en un cambio de siglo, un clásico latinoamericano
Ariel constituye una obra, que como los grandes clásicos literarios, no ha perdido vigencia sino más bien ha ganado en profundidad, a más de un siglo de distancia de su concepción. Porque más allá de ser un libro de lectura destinado a la juventud, se manifiesta como una lente de aumento que magnifica aquellos errores y desafíos de la política, la moral y la sociedad del continente. Aunque por momentos parezca ser un hijo de su tiempo, especialmente en la crítica a los Estados Unidos y su ascenso imperial; buena parte del análisis de Rodó mantiene su vigencia, en un mundo en el cual el ideal de progreso, el significado de democracia o las promesas de lo material se hallan para muchos en tela de juicio.
Aunque con un marcado conservadurismo, es destacable que el autor no se embosque en un tradicionalismo reaccionario o en el mero anhelo del pasado hispánico, sino que su arenga hacia la juventud pasa por animar a la búsqueda de un espíritu latinoamericano propio, mediante la educación. Sin desdeñar el aporte de la tecnología y la innovación para el progreso material ni el valor de la democracia, pero buscando en último término cumplir los más altos ideales. Es decir más que un panfleto nacionalista/hispanista/indigenista, Ariel es un manifiesto idealista cuya prosa poética estilizada logra inspira la más elevada esperanza de una América de brillante provenir.
En definitiva, Ariel puede verse como literatura para momentos de crisis, un bálsamo idealista, que en su filosofía entronca con las ideas de "tradicionalismo" en Unamuno, de "aristocracia" en Ortega y Gasset o en el mundo clásico con el mal llamado "idealismo" en Platón
Me ha generado dudas la lecturas de la obra, dudas que expongo a continuación: En primer lugar, no sé hasta qué punto está desfasada la obra. Sí creo que es evidente que leer el texto sin contextualizarlo no tiene sentido, más si cabe esta obra en concreto, que es un alegato en favor de Latinoamérica; de igual modo, señalar los desaciertos de Rodó me parece de tener muy pocas luces. El ensayo está escrito de manera brillante, de una elevación estética total, con una reivindicación de las imágenes y figuras clásicas que danzan al son de un texto eminentemente clásico en su estilo; claro que esto supone que no esté hecho, pienso, para cualquier lector, ya que conlleva un somero esfuerzo su comprensión. En cuanto a la validez política y social, antecede muchos de los problemas que terminaron llegando a Latinoamérica, especialmente el control de los Estados Unidos. Como dije anteriormente, hacer un análisis acierto/error de Ariel no sólo resulta absurdo, sino que es inútil a vista de un cotejo histórico: el ensayo se enmarca dentro de un ideal platónico, del que diría que Rodó debió ser un gran lector.
Para finalizar, le daría tres estrellas a la obra como tal, a pesar de reconocer que es uno de los textos más importantes de la literatura latinoamericana, y, en lo que al ensayo se refiere, junto con el Facundo de Sarmiento y Nuestra América de Martí, absolutamente esencial. Sin embargo, la edición que le hizo mi estimada Belén Castro es tan sublime que merece un punto más. Belén era pura erudición, lectura, sapiencia... Elementos que se reflejan en un estudio introductorio que es más largo que la propia obra. Sencillamente: sin palabras.
Ariel es uno de esos libros que no se subrayan: se subrayan a sí mismos. Cada página lanza una sentencia, una idea brillante, un tirón de orejas. Y yo lo tengo subrayado de arriba abajo. Porque José Enrique Rodó escribe con esa mezcla de elegancia y fervor que obliga a detenerse. A pensar.
El texto es un alegato dirigido a la juventud latinoamericana, una defensa del idealismo, la cultura, la ética, la belleza… frente a la amenaza del utilitarismo, el pragmatismo y el alma funcional del “modelo americano”. Ariel es el símbolo del espíritu elevado; Calibán, del cuerpo sin alma, de la vulgaridad triunfante. La metáfora es potente, y el mensaje —más de un siglo después— sigue inquietantemente vigente.
Y, sin embargo, leerlo hoy también produce cierta distancia. La voz de Rodó es magistral, sí, pero paternalista. Y su fe en una “aristocracia del espíritu” —a pesar de su nobleza— no deja de ser elitista. Hay algo de torre de marfil, de predicador desde el mármol, que a ratos incomoda.
🔹 Lo mejor: La belleza del lenguaje, la lucidez crítica, la ambición ética.
🔹 Lo peor: El tono doctrinario y su romanticismo eurocéntrico, que hoy cuesta digerir sin matices.
Una lectura que exige atención, que provoca subrayados y resistencias. Y eso ya lo convierte en un clásico necesario.
Just my initial impressions, I’ve yet to truly analyze.
It’s interesting that Rodó examines the conflict between utility and beauty, since that’s something I think about now over a century later. I thought he got a pretty accurate picture of some parts of US philosophy and identity (and I agree with the scorn about making money being the end goal of many Americans). I also appreciate his thoughts on learning for learning’s sake and looking for beauty in things rather than simple usefulness.
I have some problems with the pretentiousness and the racism and the classism. Rodó clearly believes European culture is the highest and most noble (specifically French and Ancient Greek). He also doesn’t believe much in equity, which apparently makes everyone mediocre. This just seems like someone from the upper class who’s scared they’re going to lose their privilege. I think he would’ve been wise to consider all the indigenous people and Africans living in Latin America and how their cultures could make Latin America have a unique identity, instead of simply trying to copy the French.
Rodó’s writing is quite repetitive in moments. It seems like he liked to hear himself speak. I wouldn’t call his language artful, but I’m reading a translation. I’d love to consider the original text.
"Every great nation should be seen by posterity, by history, as a tree whose harmonious growth has produced a fruit whose purified nectar offers to the future the idealism of its fragrance and the fecundity of its seed" (91) - I can't deny this made me laugh out loud, as indeed I spent most of this book alternately laughing and groaning. Carlos Fuentes describes Rodó in his prologue as "our Uruguayan uncle, sitting in a corner of our family portrait, letting us become ourselves as we push him into the shadows, then realize that he has something to say yet: we give you the limelight again and then, old man, we bang you over the head again" (28) and this is maybe my favorite description ever of the feeling of trying to glean what's worth gleaning from writers who are nonetheless deeply aggravating to read.
This is a very interesting book to get into blind. I had this bookmarked as a book to read if I wanted to check out some Uruguayan literature, but I didn't remember anything else about it. When it started talking about the teacher giving a farewell speech to his students, I expected the speech to end quickly and the rest of the story to get started.
Regardless, I found his philosophy very interesting, albeit faulty in several ways. Maybe they just don't stand the test of time. Still, it's interesting when he mentions the difference art and 'utilitarianism', counting Latin America among the lovers of art, and the Anglo saxons among the more utilitarian. I couldn't help think of Oscar Wilde's similar argument re: art and utility. Except, ironically, Wilde's version was much more artistic and entertaining.
Probably 3.5 stars. I'm still quite glad I read it.
Undoubtedly a book that anyone who believes in the pure essence of self-growth has to read. Rodó places us in the magistral class of Próspero, giving his goodbye speech to his group of students while reminding them of the importance of Ariel - the figure that evokes the spirit of glory, order, a noble thirst for knowledge and the importance of thinking, the love for art, but not failing under the temptation of the everlasting thought, a life whose purpose resides in taking action.
Rodó covers from the importance of self-growth, the endless possibilities youth has - and needs to exploit for further development of the American cultures, while also exposing his views on the political reality of his era, moreover the role of United States in relationship with the rest of Latin America.
Yo creo que es bastante interesante, y que dialoga con nuestro tiempo, más de un siglo después. ¿Cómo equilibrar o unir el ansia democrática con la lucha contra el embrutecimiento? Hay alguna intuición, también, respecto de la influencia cultural estadounidense: lo que después ha sido llamado "colonialismo cultural", "colonialismo mental", "imperialismo yanqui", etc (el autor no usa ninguno de esos términos, por supuesto). Rodó dice, en 1900, que a EEUU le faltaba algo para que esa influencia fuera absoluta, pero que ya iban creciendo, entre los latinoamericanos, los proponentes de la imitación de lo gringo.
"Y fue entonces, tras el prolongado silencio, cuando el más joven del grupo, a quien llamaban Enjolrás por su ensimismamiento reflexivo, dijo, señalando sucesivamente la perezosa ondulación del rebaño humano y la radiante hermosura de la noche:
-Mientras la muchedumbre pasa, yo observo que, aunque ella no mira al cielo, el cielo la mira. Sobre su masa indiferente y oscura, como tierra del surco, algo desciende de lo alto. La vibración de las estrellas se parece al movimiento de unas manos de sembrador"
"cómo los inmensos beneficios positivos de la navegación no existirián acaso para la humanidad, si en las edades primitivas no hubiera habido soñadores y ociosos - seguramente, mal comprendidos de sus contemporáneos - a quienes interesase la contemplación de lo que pasaba en las esferas del cielo. - Esta ley de armonía nos enseña a respetar el brazo que labra el duro terruño de la prosa."
"Ariel triunfante, significa idealidad y orden en la vida, noble inspiración en el pensamiento, desinterés en moral, buen gusto en arte, heroísmo en la acción, delicadeza en las costumbres."
Латиноамериканские поиски себя. Мы все-таки Европа или все-таки нет?!
В качестве отправного пункта берется "Буря" Шекспира, за которой следуют долгие рассуждения о том, что Греция все-таки норм и греческая культура -- лучшая на земле, и как классно было бы если не вернуться к ней, но по крайней мере постараться.
No ha envejecido particularmente bien esta obra, muchas de sus ideas no suenan muy bien, y otras ideas plantean un darwinismo social muy en boga en la época. Rescato la apuesta por una unidad latinoamericana y por perseguir un ideal que sirva como base y motivación para la juventud, y además, la crítica que hace al espíritu utilitarista es muy lucida y oportuna.
"Mientras la muchedumbre pasa, yo observo que, aunque ella no mira el cielo, el cielo la mira. Sobre su masa indiferente y oscura, como tierra de surco, algo desciende de lo alto. La vibración de las estrellas se parece al movimiento de unas manos de sembrador."
«Pero no veo la gloria, ni el propósito de desnaturalizar el carácter de los pueblos -su genio personal-, para imponerles la identificación con un modelo extraño al que ellos sacrifiquen la originalidad irremplazable de su espíritu».
El mensaje que deja me gusta, pero fue una lectura insufrible.