En 1976, cuando Minotauromaquia obtuvo el Premio Xavier Villaurrutia, el medio literario mexicano se escandalizó por el arrojo con que la novela narra el desencuentro con uno de los protagonistas del universo intelectual ultramasculino de la época. Quizá lo más irritante haya sido la extraordinaria habilidad poética que Tita Valencia muestra en cada párrafo de esta novela profunda, estremecedora y honesta. Más allá del cotilleo extraliterario, Minotauromaquia es una obra que da cuenta del viaje de la que ama a través los laberintos del yo, para encontrarse, monstruosa, en la exaltación de las emociones, en el reflejo del otro, Narciso mudo, cerrado en sí, y atravesar la herida de su silencio por medio de las palabras, como refiere en Claudina Domingo en su introducció "es desde el lenguaje -el único poder que se les dio a las mujeres en la antigüedad-, que la amante puede hacer la metamorfosis del amor trágico a la libertad." Leer estas páginas luego de 43 años es darnos la oportunidad de volver a plantear preguntas que, si en su momento eran urgentes, en nuestro momento lo son aún más.
Me siento tan rebasada por este libro, que no puedo conectar mis ideas de forma puntual así que mejor las enlisto:
* Uno de los mejores libros mexicanos del siglo XX, punto. * No es una novela, es una colección de ensayos. * Puedo entender perfectamente porque alguien no disfrutarìa este libro, no es para cualquiera. No lo digo en el sentido condescendiente, se necesitan una serie de herramientas para poder entenderlo. *¿Es un libro heteronormado y sumergido en amor romántico? Si. *El uso del lenguaje es una locura, una de las plumas más elegantes que he tenido el placer de leer. * Fabuloso, 1000/10.
No encontré nada que pudiera decir. Pretencioso y ya. Fue muy triste decepcionarme. Creo que fue más la controversia que su lenguaje rebuscado que no me llevó a nada. Salgo tristísima.
“Qué sabiduría la tuya, Señor, la de atrofiar nuestra memoria del pasado y cancelar nuestra clarividencia del porvenir. Ningún espejo nos refleja panorámicos, y a veces dudamos hasta del fragmento que develan las tentaculares manchas de mercurio. Nos dejas flotar a la deriva en un miedo ambiguo, que no logramos precisar de qué oscuro conocimiento proviene. Y sabes que no hay peligro. Nuestra miopía garantiza cautela. Y aislamiento.”
Minotauromaquia de Tita Valencia es un libro que fue publicado en 1976 y fue reeditado en la colección de Vindictas de la UNAM. Y es una belleza de prosa-lírica de un hecho totalmente abominable. Esta es una obra fragmentada catalogada como novela que narra una relación amorosa, una relación tormentosa de abuso en el que la metáfora de Ariadna y el minotauro está presente.
Con una prosa lírica Tita Valencia desciende a los infiernos, a una relación abusiva en donde el protagonista es uno de los más grandes escritores mexicanos. Es un libro hermosamente triste y agradezco la recomendación de mi amiga Tania para leerlo.
Es una mina riquísima y yo no cuento con las herramientas para explotar toda su riqueza. El texto es culto y exquisito para quien conoce las referencias. Pude identificarme plenamente, por ejemplo, con el metro en Paris y el par de referencias a Remedios Varo.; y en otras, muchas, no. El ritmo de las estructuras es intenso y quizá solo quien conozca suficiente de literatura y cultura griega llegue a apreciar la riqueza del texto. Me recordé de las clases de literatura en secundaria, cuando se distinguen los estilos de Quevedo, por un lado, y Gongora, por otro. Aprecié bellísimos pasajes, en ocasiones un tanto lúgubres, de la pasión amorosa de una mujer no correspondida. Y vislumbré también las difíciles condiciones que restringían y todavía hoy limitan la vida de una mujer en un contexto patriarcal.
en verdad me impresiono tanto este libro,,, quisiera decir que por qué nadie me aviso... pero todas me avisaron... impresionante increíble impactante de todas las maneras, LEI CADA ORACIÓN CON MIEDOOO DE LEER LA SIGUIENTE. sin palabras!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
_Minotauromaquia_ es un librazo. Combina la calidad poética, ensayística y narrativa de la autora para formar un libro adelantado a su tiempo, que busca en el lenguaje y la forma nuevas vías de creación. Es difícil leer este libro sin pensar en su contexto, porque es muy triste saber que una autora tan brillante no continuó su carrera debido a la censura y bloqueo del sistema literario.
Libro-aire Lenguaje que fluye: descenso, salida, escondite, regresión a la vida, ascenso y huida. Habla de la pérdida de (un) amor en el mundo de los vivos donde está Dios (¿está?), está el desencuentro con lo que no es él, la unicidad. Minotauromaquia es una crónica de fragmentos (ensayísticos) de un amor y posteriormente de una relación abusiva. Tita Valencia problematiza el mismo género literario (incluso nos pone frente a un par de páginas que se "vuelven" tragedia, pero la obra completa ya es una tragedia en sí). Busca (y logra) abarcar todos los temas -la música, la mística, el arte, el recuerdo- pero el motivo principal siempre se queda en el desamor, o el amor como tormenta que lo destruye o sacude todo: la separación de la relación monógama donde hubo abusos y violencias. Hay una identificación del amado desde la lejanía física y emocional. Este libro como "promesa de otro mundo" rompe, entretiene y mueve todo.
Magnífico, expresa lo que no se puede explicar pero que hemos vivido todos en temas de desamor y desengaño haré una reseña más amplia, me voló la cabeza, gracias señoras del boom Nena y alma son buenísimas
Un libro que recorre el abanico de sentimientos que puede provocar un amor lacerante. Valencia es una de las escritoras que la colección Vindictas rescata del olvido y el silencio impuesto por la desobediencia de desafiar la imposición patriarcal de no criticar a los escritores canónicos, intocables, endiosados. Una lectura que enriquece el panorama literario con su calidad propia. La novela mereció el premio Xavier Villaurrutia en 1976, y aparece publicada con una sección introductoria escrita por Claudina Domingo
¿Qué puedo decir? Es mi libro favorito. Desde que tenía aproximadamente 18 años y lo descubrí en la biblioteca escolar bajo una edición en rosa mexicano y papel blanco opaco. Me encantó desde la primera página. Tita es una autora que bailó las letras en español, francés e inglés de una manera tan melodiosa que sus lectores fieles intentamos seguirle el paso.
Es un libro llamado por farándula como «el #MeToo de la época». Pero, ¿saben qué? Lo que aquí ha creado Tita Valencia tiene un valor concreto, completo y capaz de sostenerse por sí mismo sin necesitar de la mención de ningún hombre autor de la época que, en cambio, sí tuviera que valerse de todo un sistema patriarcal y de camaradería para sostenerse.
Es un libro que te habla de una tierra conocida, porque más de una mujer ha visitado el archipiélago de las islas del desamor, el abuso emocional, las dudas sobre la maternidad, el cuestionamiento feminista, el amor hacia nuestra profesión, los viajes al Viejo Mundo, los descubrimientos del Nuevo Mundo y hasta los soliloquios de reproche hacia el Creador.
No es prosa sencilla. No es un libro que siga un formato definido. No es una novela, no es un poemario, no es una crónica; este libro es —como una metáfora que trata de hacerle eco a las metáforas más complejas de Tita— un descendiente rebelde de los tres: el hijo menor y rebelde, transgresor, incomprendido y revolucionario entre un poemario y una crónica que heredó el cuerpo fuerte y erguido de su abuela la novela.
Creo que hay un gran problema en catalogar a este libro como “novela”, que es como se nos presenta. No encontré elementos que me hicieran pensar que era una novela y a partir de ahí empiezan los problemas porque buscaba a ver dónde podía asirme, pero todo era un extraño monólogo incesante y agotador. Los comentarios que lo alaban lo hacen por “culto”, pero no creo que lo culto, soltar referencias a diestra y siniestra, sea en sí mismo un rasgo que haga bueno a un libro, a un discurso; puedes soltar muchas referencias cultas sin decir ni llegar a nada. En realidad lo abandoné a la mitad, luego de hojear lo que seguía y ver que era lo mismo.
Hermoso libro de prosa poética que nos deja ver el dolor dentro de una decepción amorosa. Para mi fue muy exagerada la pasión de la autora, además de que me faltan muchas referencias y bagaje para entenderla mejor por lo que el libro a un poco más de la mitad me empezó a cansar. No puedo negar lo hermoso que es literariamente pero en lo personal no logro conectar del todo con la poesía así que no la disfruté al 100.
//????? admiro su tono: intenso, rebosante de odio, ira, deseo... pero, aunque quería que me encantara este libro, fue genuinamente difícil de leer y no me aportó casi nada. la prosa es más que nada rebuscada, salta sin orden aparente entre imágenes inconexas y vagas, mezcla lo abstracto y lo concreto descuidadamente... en fin, estoy decepcionado.
Te amo, Tita Valencia. Este libro es de mis favoritos y de las cosas más espectaculares que he leído. Sin duda es algo que todxs deberíamos de leer porque es la crema de la crema en la literatura mexicana, al menos en mi opinión.
«Por esa arritmia amorosa en que, al abandono de uno, correspondía fatalmente la triple virtud teologal del otro. Para coincidir al fin en esta ausencia sepulcral.»
No creo que sea una novela como se le denomina usualmente. Pero lo que sea que es, es bellísimo.
Por los visto la mayoría odia o ama este libro, pero en mi caso lo considero neutro.
Primero está muy mal que lo demuestren como novela, porque simplemente no lo es, y es que justo era lo que yo estaba buscando, y mientras más páginas pasaban me preguntaba ¿Dónde está la novela? Ahora bien, no se sabe con exactitud qué es, pero no está mal, se puede ver cómo pensamientos al azar o, incluso, yo lo ví como diario y cartas a su amado, lo cual hizo más ligero el libro, pero al final termina siendo un libro complejo, el más complejo que haya leído en mi vida.
La esencia si termina de transmitirse lo cual es un buen punto a su favor, plagado de amor romántico, con un gran desborde emocional y sentimental, uno puede entender en muchas partes a la protagonista (que realmente es la autora) lo que vivió, vive y vivirá, porque todos en algún momento pasamos momentos iguales, aunque no nos hayamos dado cuenta.
PS: tómense muy bien su tiempo para leer este libro, y busquen cualquier palabra o referencia que no entiendan, en algún punto suele ser algo tedioso por todas las palabras un poco "rebuscadas" que usa la autora.
La verdad, me gustó el libro, pero no es algo que recomendaría a mucha gente. No es novela, no es poesía, no es cuento, no son aforismo, pero a la vez es todo.
No hay un hilo conductor de la trama, porque propiamente no hay trama, pero hay una temática imperante en todo esto: el dolor del desamor y el abandono. Cada fragmento (porque a lo mucho, la idea más larga está centrada en 5 párrafos, a veces en un línea de 4 palabras) es una plasmación del dolor, importante acotar, del dolor de una mujer, de un dolor que se ve demeritado por ser mujer. Hay un parte que me impacto enormemente porque habla sobre como mucha gente usan las relaciones como un adorno
he de omitir mis penas para engrandecer las tuyas con un consuelo desproporcionado; he de asegurarte que mi profesión pianística –la que vine a perfeccionar en este exilio parisino– solo importa en la medida en que sea una agradable música de fondo para la tuya; he de resarcirte, no del daño que no te he hecho, sino del que te hicieron amores precedentes… Y no se diga del que tú me infliges. He de reivindicar ante ti al abominable género femenino.
En muchas partes de la lectura tuve presente el como es visto el amor femenino y como "tiene" que ser porque sino resulta "molesto". ¡Y justo de eso habla Tita Valencia!:
Perdona que al filo de la madrugada, antes de que las palomas empiecen a descolgar bandadas de columpios invisibles de tejado a tejado, me pregunte qué hace tan desdeñable el dolor femenino y tan trascendente el masculino. Que en el hombre pase por historia lo que en la mujer pasa solo por histeria
Y no mentiré, me siento impotente para hablar de este libro, porque yo conozco el amor y el desamor desde lo patriarcal, desde lo hegemónico, desde lo occidental, y por más "deconstruido" o "informado" que puedo llegar a ser, mi base es la base expone Tita:
Toda mujer es una adúltera en potencia: pensamiento, palabra y obra. Y yo debí, por lo menos para comprender, intuir en la gratuidad de tus crueldades el formidable oleoducto subterráneo, el cordón umbilical de dos mil años que vertía en tu sangre substancias negras, parábolas alevosas, rencores fundidos al rojo blanco, desde los Padres del Desierto hasta Claudel
Y es que esa base que aliena el pensamiento de todos los hombres por su formación como hombres es lo que hace que Tita le pregunte a Juan José Arreola, (quien representa la hegemonía religiosa occidental de México, y quizá de toda Latinoamérica en los años 40):
Dime, ¿tan deshonrosa te fue la entrega que nos igualó en el plano horizontal del beso? ¿Tan degradante que te retraes y recuperas, que huyes hacia ti mismo, iracundo como un dios sorprendido en flagrante delito de mansedumbre?
Virginia Woolf en Una habitación propia habla de que los hombres sólo aceptan a las mujeres que los engrandecen, pero Valencia ahonda en el dolor producido por el rechazo al igualamiento, por la negación de reconocer a una mujer como una igual, y no sólo a una mujer, sino a quien te ama. Sin embargo, Tita sabe que el dolor que siente es un dolor que alterará al mundo, no por ser la primera, sino por ser mujer que irrumpe, que impone y valida el dolor femenino en el mundo:
Los sets, las cámaras, el boom, los juglares, los reflectores, los hombres prehistóricos, los miembros de la banda de Dixieland, los instrumentos, todos, vulnerables como membranas… aún ignorantes de que ese dolor concentrado que es mi presencia esta a punto de suscitar la anarquía, la herida radical que va desde el fondo a la superficie, la atomización espontánea de todo ese mundo encadenado
Vaya que me sorprendió enormemente este libro. Lo conocí en la facultad por recomendación de una amiga, y ahora entiendo por qué le marcó tanto, tanto como para hacer su tesis de él, pero wow, que gran sorpresa.
¡IM PRE SIO NAN TE! Qué nivel de autenticidad, alcance poético, profundidad y rebeldía en esta obra.
No es un libro fácil de leer, requiere atención, concentración y darse el tiempo para conectar con cada idea. Al mismo tiempo es tan fascinante que hay que equilibrarse internamente para no subrayar todos los párrafos que componen el libro.
Para mí es una verdadera obra maestra, es el tipo de joyas preciosas y escasas que busco cuando leo libros.
Esta creación rebelde e irreverente es un hogar para aquellas personas que sentimos que nuestro hábitat es el lenguaje, la palabra, la prosa, el poema y todos los mundos léxicos. Es también una representación del mundo de las mujeres que creemos que el arte puede liberarnos.
Todavía me cuesta creer que el patriarcado frustró la carrera de escritora de Tita. Es imperdonable. Pero como en todo acontecimiento hay dialéctica, por supuesto que fueron las hermanas feministas y escritoras las que reivindicaron esta obra y en el siglo XXI hicieron un acto contundente de tumbar el patriarcado al devolverle la voz a Tita sobre sus 80 años.
Tita, maestra, mi propia escritura ya está llena de tí, eres una de mis grandes referentes 💚💜 GRACIAS
PD. Te merecías ser nobel y ganarte todos los premios habidos y por haber.
La verdad me siento bastante ignorante después de haber leído este libro. Verdaderamente se necesita tener un amplio conocimiento sobre distintos aspectos de la vida para poder lograr una obra tan magnífica como esta. Les comparto un pequeño fragmento, que en realidad es la única parte a la que pude encontrarle cierto sentido dentro de mi limitado conocimiento:
"Mi amor, tú no sabes lo que es pasarse la vida en un si bemol, cuerda floja entre la aspiración de ganar por lo menos medio tono hacia arriba y el miedo de precipitarse cromatismo abajo. Y de pronto ascender, impulsados por un rostro que nos llama, ascender con esfuerzo infinito por tenebrosos treintaidosavos de todo hasta alcanzar, jadeantes, el si natural, y sin perder impulso, pero ahora con la súbita liviandad del milagro - también existe la gravedad hacia núcleos imponderables, ¿sabías? - ascender de un solo vuelo para depositarse en la tierra desde siempre prometida: el do." (p.175)
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"Ahora soy más fuerte que nunca porque estoy muerta."
Es impresionante como tuvo que pasar tanto tiempo para que este libro fuera reeditado. Es sin duda una joya de la literatura mexicana. Emplea diversas formas discursivas con un mismo propósito: el análisis. El análisis de un amor fallido y todo lo que esto implica. Todo un laberinto de pensamiento.
Es impactante el uso del lenguaje por Tita, pff, crea unas imágenes tan sublimes, logra poner en palabras aquel laberinto emocional que se interpone en su realidad, toda una alegoría al desamor, a la violencia psicológica, a todas las emociones y sensaciones que se generan dentro de las relaciones. Un libro que no se lee fácil pero que resulta gratificante enfrentársele.
Es una bendición la colección Vindictas. Este es el segundo libro que leo de dicha colección y si bien ya sabía que era un libro donde se habla de la relación de Tita con Arreola, no esperé el cauce voraz de prosa poética elegantísima y desgarrada con que me encontré. ¿Es un libro difícil? Si, pero no. Es imposible no disfrutar de las imágenes que Tita crea, es como mirar un cuadro de Remedios Varo, quien por cierto tiene su aparición en el libro. Subrayé muchísimo y se que si tuviera la capacidad intelectual de Tita habría subrayado muchísimo más, pero lo disfruté mucho. El amor está retratado aquí en su aspecto más burdo, más crudo y real, pero con un cuidado y elegancia magistrales, que son características de la escritura de Tita Valencia.
Cuando me acerqué al libro tenía la duda de porqué la portada lo describía como una “crónica”, pero el texto había ganado en la categoría de “poesía” el Premio Xavier Villaurrutia en el 76; después de leerlo me quedó claro. Hubo frases destacables, me pareció curioso la cantidad de referencias y metáforas que utiliza Tita Valencia con relación al insesto, aunque no terminé de entender el motivo. Me parece obvio que fue un libro escrito después de una ruptura amorosa, ambiguo e intenso, aunque realmente lo que se dice no es mucho. Me recordó a textos como: Los años de los amantes y La mañana debe seguir gris. Creo que si no lo hubiera leído no habría cambiado nada en mi perspectiva como lector.
No es una novela, ni un libro de poesía. En las páginas de Minitauromaquia Tita Valencia crea su propio estilo y género, que a estos vaga entre el ensayo, la prosa, la poesía y echa mano de muchas referencias externas Quienes argumentan que Valencia usa un lenguaje rebuscado, están muy alejados de lo que realmente se plasma en las páginas y se encuentran arraigados a los extremos “lo que dice ser, deberá serlo” olvidan un poquito que los escritores tienen la libertad de llevarnos a otros mundos y planos por medio de las palabras ¿Recomendado? ¡Por completo! Que se lea con mucha paciencia, amor y capacidad de investigación para entender lo qué pasa en cada línea