Tsubasa nos presenta a un protagonista que carga más de lo que aparenta. En los tomos 3 al 6, Syaoran deja de ser solo “el chico que quiere recuperar las plumas de Sakura” para convertirse en un adolescente que primero tuvo que lidiar con lo fuerte de que su amiga e interés romántico de toda la vida lo olvidara de el, construir nuevos recuerdos, que uno de sus compañeros descubran que esta ciego de un ojo y eso lo haga sentir un poco débil por que tenga que depender, tener que proteger a Sakura (que yo siento un acto algo tierno porque es una forma de no hacerla sentir asustada y que mantenga esa personalidad linda que tiene), etc.
Otra cosa que considero importante es como kurogane forma más lazos al integrarse un poco más al grupo, su evolución no es tan emocional como la de Syaoran, pero es igual de significativa. De ser el guerrero que solo quiere volver a casa, pasa a ser alguien que observa, respeta y eventualmente protege. Su relación con Syaoran se vuelve casi fraternal: no lo dice, pero lo cuida. Y eso le da al grupo una nueva dinámica de confianza.