Tan sugestiva, turbulenta y compleja como su obra literaria, la vida de James Joyce ha sido durante décadas objeto de estudio –por las conexiones que tiene con títulos como Dublineses o Ulises–, pero también el centro de una poderosa fascinación por un personaje genial. Y su correspondencia es, sin lugar a dudas, la mayor fuente de detalles, secretos y sorpresas, y una de las mejores formas de construir su biografía a partir de una escritura que nació para no ser compartida. Esta edición en dos volúmenes –preparada y traducida por Diego Garrido– es la más completa hasta la fecha en cualquier idioma. Este primer volumen reconstruye un viaje deslumbrante entre 1900 y 1920 por distintos lugares (Dublín, París, Pola, Zúrich, Trieste...), por las personas con las que se relacionaba (sus padres y hermanos, escritores como Yeats, Ibsen, Svevo o Pound, su esposa Nora, sus editores y sus mecenas, sus estudiosos y críticos...) y por su propia obra, reconstruyendo la cronología de la escritura y publicación de sus cuentos, poemas y novelas. Un viaje, en definitiva, apasionante para cualquiera que haya sentido el más mínimo interés por una de las principales figuras de la literatura universal.
Las cartas, entrar en otro tipo de literatura más compleja y apasionante que una obra de ficción, adéntrate en la mente y la vida de un gigante de la literatura, porque me guste o no Ulises, es una obra magistral. ¿Te gustan las biografías? Pues esta es una fuente de las mejores que vas a encontrar. Desde sus comienzos hasta lograr el tan esperado reconocimiento, pasando por sus relaciones familiares, sus amores, sus amistades…, de sus primeros cuentos, hasta llegar a Ulises. Me sorprendió el trabajo de escritura, la creatividad, la complejidad que se escondía detrás de sus historias, la dificultad de trascribir esos cuadernos con apuntes locos, en un texto mecanografiado, convertir la historia en algo coherente y legible, y ya la locura, la financiación para vivir y seguir escribiendo y la publicación, aquí hay traiciones, desaires y mucho enfado. He sufrido con James Joyce, esa parte humana se me reveló con sus luces y sus sombras, su abatimiento, su soledad, la incomprensión y el dolor ante la enfermedad de su hija y su miedo a perder la visión. Muy, muy recomendables los dos tomos.
La editorial Páginas de Espuma hace honor a su compromiso con la literatura perenne mediante esta monumental edición de la correspondencia completa de James Joyce, entre 1900 y 1920, a cargo del traductor Diego Garrido, que contiene materiales inéditos en español que permiten comprender el trasfondo creativo del autor de grandes obras universales.
Este ambicioso proyecto editorial, inédito en el panorama editorial español recoge, por primera vez en lengua castellana, todas las cartas de Joyce escritas a lo largo de una época que abarca desde la formación de un joven de menos de veinte años hasta el autor que se mantendría en contacto con los principales escritores del primer cuarto del siglo XX. Y de los que él pasaría a engrosar sus filas como una de las figuras claves de la literatura universal.
Se trata pues de una biografía epistolar de primer orden, construida a partir de textos que Joyce no escribió con la intención de ser publicados y que, por ello, constituyen un revelador material de estudio y lectura que permitirá conocer y apreciar desde una nueva perspectiva, al autor de Ulises, de Las epifanías, El retrato de un artista o de Dublineses.
El traductor de este epistolario, el joven Diego Garrido, publicó también en 2022 Cartas y prosas breves, con Páginas de Espuma, una edición preparada, traducida y ampliamente anotada por él mismo, y en la que se reunían por primera vez en español todos los cuentos y formas breves de James Joyce. Esa edición, ilustrada por Arturo Garrido, revela el recorrido de cuarenta años de escritura que muestra la imparable evolución del universo literario de Joyce.
En un texto de 1939, Jorge Luis Borges afirmaba sobre James Joyce: “Es indiscutible que Joyce es uno de los primeros escritores de nuestro tiempo. Verbalmente, es quizá el primero. En el Ulises hay sentencias, hay párrafos, que no son inferiores a los más ilustres de Shakespeare o de Sir Thomas Browne.” Quien desee comprender en profundidad la obra de Joyce hallará en este epistolario una valiosa compañía.
Meterse en la correspondencia de alguien que escribe compulsivamente, como James Joyce, es como si pudiéramos cotillear, sin ser vistos, en su día a día. En este primer volumen (de momento el único publicado), la editorial Páginas de Espuma nos ofrece las cartas desde que Joyce es un chavalín (hay una carta con 8 años para luego pasar directamente a los 18) hasta 1920, cuando el escritor y su familia se marchan de Trieste a París en lo que piensan que será un viaje de un mes y les llevará, realmente, 20 años.
Entre medias, las mil páginas del libro nos desgranan el millón de dificultades que tuvo Joyce para publicar sus libros, desde los poemas de "Música de Cámara" a las primeras entregas del "Ulises", que aparecieron en prensa. Descubrimos también lo complicado que fue publicar "Dublineses", el "Retrato del joven artista" (que en España Dámaso Alonso tradujo como Retrato de un joven artista adolescente, lo que no le gustó nada a Joyce) o la obra de teatro, "Exiliados".
A pesar de esas mil dificultades, y de superar la Primera Guerra Mundial, que le saca de las tierras austriacas de Trieste para llevarle a Suiza y devolverle a las tierras de Trieste (ahora italianas), y de sobrevivir a la gripe de 1918, Joyce tuvo la suerte de encontrar a un grupo de amigos totalmente entregados y de mecenas que no dudaron en apoyarle para que pudiese vivir de la literatura. Literalmente. Porque no lo hacía de vender libros, ya que vendía poquísimos ejemplares de todo aquello que publicaba, sino que vivía de escribir, gracias a los apoyos de gente como Ezra Pound (muy divertido antes de convertirse en fascista) o de la insustituible Harriet Shaw Weaver.
En este tomo están también las famosas cartas pornográfico-escatológicas que se cruzó con su mujer Nora y que son, quizás, las más célebres que escribió en su vida.
De aquellas y de otras muchas, Joyce sacó material para sus novelas, porque como afirma el traductor, Diego Garrido, "Joyce es el gran reciclador de la literatura".
Fundamental para, siquiera, intentar entender esa gran obra llamada Ulises y darle una revalorización. Se impone una relectura de ese famoso día que transcurre en Dublín. Y a la espera del segundo tomo que recopilará los últimos veinte años de cartas joyceanas. Excelente edición.