Jos Rizal fue el padre de la independencia de Filipinas. Su obra poetica tiene un marcado interes en el mejoramiento humano y en la reflexion poltica. Confinado en Fuerte Santiago, en Manila, Rizal escribi al termino de su vida el poema Mi Ultimo Adios. Se trata de un texto que sobrecoge por su entereza y la sensacion que transmite el autor de que un destino intimo y transcendental por igual lo rige en la hora de la muerte.
Spanish exiled Philippine reformer and writer José Rizal from 1892 to 1896 for his political novels, later arrested him, and executed him for sedition; his death helped to fuel an insurrection against rule from 1896 to 1898.
José Protasio Rizal Mercado y Alonso Realonda, a polymath nationalist, most prominently advocated during the colonial era. Poeple consider him the national hero and commemorate the anniversary of his death as a holiday, called Rizal day. His military trial made him a martyr of the revolution.
The seventh of eleven children to a wealthy family in the town, Rizal attended the Ateneo Municipal de Manila, earning a Bachelor of Arts. He enrolled in medicine and philosophy and letters at the University of Santo Tomas and then traveled alone to Madrid, Spain, where he continued his studies at the Universidad Central de Madrid, earning the licentiate in medicine. He attended the University of Paris and earned a second doctorate at the University of Heidelberg. Rizal, a polyglot, conversed at least in ten languages. He was a prolific poet, essayist, diarist, correspondent, and novelist whose most famous works were his two novels, Noli me Tangere and El filibusterismo. These are social commentaries on the Philippines that formed the nucleus of literature that inspired dissent among peaceful reformists and spurred the militancy of armed revolutionaries against the Spanish colonial authorities.
As a political figure, Rizal was the founder of La Liga Filipina, a civic organization that subsequently gave birth to the Katipunan led by Andrés Bonifacio and Emilio Aguinaldo. He was a proponent of institutional reforms by peaceful means rather than by violent revolution. The general consensus among Rizal scholars, however, attributed his martyred death as the catalyst that precipitated the Philippine Revolution.
En un primer momento, me acerqué a la poesía de José Rizal con la intención de explorar una literatura colonial poco estudiada que me permitiera ampliar mis horizontes. No había nada más que una curiosidad filológica detrás de esta lectura y no me esperaba encontrar nada de gran valor, sino tan solo, como digo, algo curioso, acaso reseñable, sobre lo que quería aprender.
Sin embargo, según he ido leyendo los poemas de esta brevísima antología, he podido descubrir a un poeta con el que he conectado especialmente, sobresaliente en fondo y forma, y que desde luego querré seguir leyendo a través del resto de su obra.
José Rizal apenas si se desentiende de un romanticismo ultratardío cuyas ideas aplica a la situación política de Filipinas cuando esta era aún una colonia de España. Exalta la nación y escribe, desde la nubosidad de la nostalgia, acerca de pasiones y amores perdidos. Realmente, gustándome tan poco el romanticismo, es increíble lo muchísimo que me han asombrado estos poemas de José Rizal, que consiguió hacer universal su sensibilidad sin perder por ello la confianza y la fidelidad hacia sus ideales y principios.
Aquí en España, fue visto como una amenaza política y hoy, quizás fruto de esas consideraciones que se hicieron años antes de la independencia de Filipinas (que Rizal no vio porque fue ejecutado públicamente en Manila en 1896), la crítica tampoco ha prestado especial atención a su obra ni a la de ningún autor filipino que escribiera en español. En cualquier caso, ha merecido la pena acercarse a la poesía de José Rizal y recomiendo a cualquiera con un mínimo interés en distanciarse del canon que haga lo mismo y le dé una oportunidad a este autor y a esta literatura.