Este libro es una perla de la espiritualidad cristiana. Escrito por una mujer mística, que descubrió la presencia del Espiritu Santo en su interior y aprendió a orar de una manera muy profunda. Recomiendo este libro para aprender a orar.
Varias veces he leído este decenario para preparar la fiesta de Pentecostés y siempre saco nuevas enseñanzas y propósitos de vida. Si duda, es el mismo Espíritu Santo quien se encarga de que este libro sea de mucho provecho espiritual.
El texto resulta a ratos empalagoso y bastante engorroso, empero las palabras de Francisca Javiera del Valle demuestran que estaba inmersa en la vida con el Espíritu Santo. Yo compré el libro hace casi más de una década para explorar la parte mística de su obra. Sin embargo, tardé mucho en llegar a ella; en cambio quedé fascinado con la fascinación que generó en ella la comunión con la tercera persona de la Trinidad. Estos libros no deben tanto leídos como practicados. Realmente si uno pretende hacer lo primero, considerará intolerable su lectura.
Animaría su lectura a todas aquéllas personas que sienten un ímpetu por sumergirse en la adoración del Espíritu Santo.
"This book would not be unworthy to be placed beside the best writings of our most renowned mystics, St. John of the Cross and St. Teresa of Ávila," said a report to the Archbishop of Seville on it in 1951.
Indeed. This is one of the best spiritual books I have ever read. And unlike Teresa's "Interior Castle," I can actually understand this one. Highest recommendation.