Luke es un otaku que vive a tope su afición: le encanta el manga, el anime y los videojuegos, está aprendiendo japonés, cose sus propios cosplays… y sueña con ir a Japón.
Cuando a su facultad llega Taka, un alumno japonés de intercambio, Luke lo ve como un regalo caído del cielo y hace todo lo posible por ser su amigo. Lástima que Take rechace todo lo relacionado con su país...
Me gustó muchísimo y no esperaba que fuese tan bonito.
Vale, ni siquiera sabía lo que estaba leyendo y me esperaba algo de BL pero fue aún mejor.
A Luke le gusta todo lo que tiene a que hacer con Japón y no puede creer cuando ve un chico japonés en sus clases de universidad. Él intenta hacer amistad con el chico pero ese no está tan interesado. Es que es muy feliz de estar en Barcelona porque piensa che vivir en Japón es mucho más difícil que vivir en España por la presión social.
Me gustó como los dos se volvieron amigos y también come Taka termina aceptando su origen.
Por supeusto, voy a comprar el otro manga que el Skizocrilian Studio publicó.