Coincidiendo con el aniversario de los movimientos asamblearios que desde el 15 de mayo de 2011 se propagaron por toda la geografía española y universal, varios de sus miembros más activos, escritores, críticos y periodistas que fueron partícipes o los siguieron con interés, se reúnen para reflexionar, a la luz de los nuevos acontecimientos, sobre un posible final de la CT, Cultura de la Transición. El término, acuñado por el periodista Guillem Martínez, alude a la cultura española posterior al franquismo, una cultura consensuada y vertical que ha actuado, desde los años ochenta, como el paradigma cultural unificador de conciencias políticas y sociales. Como el único marco posible de realidad durante décadas.
Este libro debería ser una lectura obligatoria para todos los que nacimos a mediados-finales de los años 70, durante la Transición, por la manera en que cuestiona todo lo que hemos leído, visto y oído a lo largo de las tres décadas posteriores. Todavía en 2012, y más tras las carencias democráticas mostradas por el 15M, nadie está a salvo de caer en la trampa de una cultura, la española, sin capacidad de mordida ni de cuestionar un consenso político que es cualquier cosa menos apolítico, una cultura creada para no molestar, desde la coartada del "artista" ensimismado y el amiguismo, amparada por los sucesivos ministerios de cultura, medios de comunicación, SGAE y premios literarios que nos hicieron creer que aquellos músicos, escritores y cineastas eran los nuestros, eran de los nuestros. Y que más allá de ellos no había nada.
“La libertad sin ira de treinta años de cultura dirigida desde arriba”.
La idea que recorre este libro, el hecho de que en España hemos normalizado el hecho de que cultura y medios de comunicación estén al servicio de los dos grandes partidos y darle a esto un nombre (Cultura de la Transición), me ha parecido muy interesante y necesaria de plasmar en un ensayo.
Sin embargo, al ser una obra colectiva es notable el contraste entre capítulos, siendo algunos brillantes frente a otros realmente aburridos y repetitivos.
Destacaría los capítulos de Gonzalo Torné, Isidro López, Carolina León, David Garcia Aristegui, Víctor Lenore y Irene García Rubio y Silvia Nanclares.
Especialmente interesante me ha parecido el texto de David García Aristegui, en el que destaca La Movida y la SGAE como buques insignia de la CT.
¿Lo volvería a leer? Sí, pero borrando más de un capítulo.
Buen libro, irregular dada la cantidad de autores y la diversidad de temas, pero con las ideas claras y una mirada crítica a un sistema en el cual, es necesario que haya más la libros como este. Algunos capítulos son espectaculares e ilustran los problemas de Podemos a pesar de que el libro se publicó antes del nacimiento del partido político lo cual aumenta su mérito.
Como en cualquier libro colectivo, hay capítulos mejores que otros, pero en general el tono es adecuado. Quizás engaña un poco el título: hubiera estado bien describir con más claridad (¡y con ejemplos!) qué entienden los autores por "cultura de la transición" antes de empezar a desmontarla a partir de un suspuesto nuevo paradigma aparecido a raíz de las protestas del 15M. En cualquier caso, libros, música, televisión, cine, economía, feminismo, muchos de los elementos que conforman una cultura se someten al escrutinio de una mirada que pretende ir más allá de lo comunmente aceptado y plantear que hay vida en otros espacios, fuera de suplementos culturales y premios adjudicados a dedo. Interesante.