Escrita en 1939, esta novela representa una de las primeras incursiones del autor en un camino que –más adelante– lo llevaría a romper con las formas clásicas del discurso literario de su tiempo, tomando como base el desarrollo de una temática novedosa que indagaba en el mundo del deporte, los suburbios del puerto, la negritud y las hazañas de seres anónimos que despertaban a la vida en un mundo social apremiante y sórdido. Por otro lado, el tratamiento del lenguaje, a veces sugerente, casi poético, ya anuncia al gran narrador de La mano junto al muro (1951) y de El falso cuaderno de Narciso Espejo (1952).
Guillermo Meneses was a Venezuelan writer, playwright, and journalist. He was the author of La Balandra 'Isabel' llegó esta tarde and Campeones, among other works. His awards and honors include the Venezuelan National Prize for Literature (1967)
De lo primero de Meneses, laten allí las obsesiones que caracterizaron toda su obra narrativa: los barrios, sus pobres gentes, el alcohol, las vidas frustradas y las aspiraciones de seres conscientes de sus potenciales.
Una de las pocas novelas deportivas que conozco en la literatura venezolana, no es tan protagonista el béisbol, apenas una excusa, también aparece el boxeo.
A veces excesiva, más poética de lo usual, pero en algunas páginas se deja ver lo que será "La mano junto al muro", su gran cuento.
Toda la novela es una tragedia. Aunque empieza desde la inocencia de los niños en las playas limpias y frescas, termina en total decadencia y desgracia, siendo el punto de quiebre bastante certero. La pandilla de cuatro amigos, camaradas, negros (o mestizos y zambos), no pueden ser otra cosa sino fracasados: así nacieron y seguramente morirán. El orgullo no puede cambiar lo que son ni su destino.
Es interesante el contraste entre los personajes: aunque vienen del mismo lugar y son lo mismo, sus características los hacen tomar rumbos diferentes. Hay predominancia de lo masculino, siendo lo femenino visto desde la pasión desenfrenada, el deseo, el sexo y la perdición. Todo en el futuro de estas personas es triste y pobre: desde el barrio hasta los trabajos que toma cada uno: Guánchez de albañil, Guillén primero jugador de beisból y luego ladrón, el sifilítico José Luis, el avaro Camacho. Todo es una desgracia tras otra que no deja surgir a nadie, no hay lugar para esperanzas ni deseos, sólo trabajo.
Cabe destacar que en la época de la novelas los negros y mestizos no eran los protagonistas de ninguna novela y Meneses toma estos elementos para narrar la sociedad de aquellos días: las decepciones de la provincia que quiere surgir e ir a Caracas. A pesar de los sueños y esperanzas, todo se derrumba y el paisaje acompaña a esa desolación.
Buena historia, buena novela, bien hecho todo, y por enésima vez, muy amena y agradable de leer, como todo lo de Meneses, a excepción de la insoportable misa de Americo Arlequin, este que te que...