La tremenda textura realista de los diez cuentos que conforman ésta chulada de mi compa casi hermano Eduardo Cerdán (apenas y me topa😜🥲) me sacaron de mi zona de confort en más de una ocasión, pero lo que más me sorprendió fue que son escenas que fácilmente son cotidianas y que no pareciera que fueran para tanto. Pero lo son...y mucho. No son solo cuentos sólidos y dinámicos, entrelazados por seres maravillosos de cuatro patas y destellos contextuales que los hacen parecer capitulos de algo más grande, sino que son verdaderas patadas en la fábrica de bendiciones porque muestran el deterioro de la esencia humana, el daño colateral de cada decisión, cada pensamiento, esos que no vemos o que simplemente ignoramos.
La lectura se vuelve imparable porque además, son historias fluidas, de ritmo preciso y contundente con final abierto que si o si te obligan a reflexionar y especular...
Me encantó, debo decir, aunque salí echando madres 🫠