Lamentable, vacuo, innecesario.... Una concepción de la economía errónea y anticuada, anclada en una interpretación incompleta de Friedman, que no ha incorporado, tal vez por incapacidad o desconocimiento, los nuevos hallazgos en ciencia económica del siglo XXI. Abunda en el pensamiento mágico, con una falta de rigor intelectual pasmosa. No lo lean.