Esta curiosa, divertida y documentada investigación sobre el mundo de la delincuencia, la marginalidad y la picaresca en la España del siglo xvii cubre las múltiples variedades de la mala vida, desde el simple parásito o el mendigo hasta el rufián, pasando por prostitutas y celestinas, gentes de oficio turbio, el descuidero, el ladrón profesional, el asesino a sueldo o el bandolero organizado en cuadrillas. JOSÉ DELEITO Y PIÑUELA describe los bajos fondos sociales, los tipos varios del hampa matritense, los pícaros de novela y los de la realidad, el mundo del juego y de la prostitución, las meretrices ambulantes y las organizadas en burdeles, así como todas las derivaciones imaginables de la «sensualidad ilícita». El cuadro de LA MALA VIDA EN LA ESPAÑA DE FELIPE IV, extendida a todas las clases sociales y por toda la Península, parece discrepar a primera vista de la imagen de piadosa religiosidad imperante en la época. Sin embargo, no son de extrañar casos como el ladrón que creía servir a Dios en su oficio, la ramera devota de la Virgen o el asesino que mataba a sus víctimas no sin antes forzarles a la confesión.
Escrita con mucha petulancia, deja conocer algunos datos interesantes sobre la vida en la España de Felipe IV. Lo más interesante son los fragmentos de las fuentes primarias, ya que el valor historiográfico y ensayístico del autor es escaso, entre otras razones porque realiza constantemente juicios de valor que no vienen al caso en una obra que pretende ser divulgativa.
Completa y detallada guía sobre el maremágnum de pícaros, ganapanes, mujeres de vida alegre, matones, amigos de lo ajeno y rufianes de todo pelaje que poblaron la España del Siglo de Oro. La labor casi enciclopédica del autor no resta lo ameno de su lectura, junto a un vocabulario rico y lleno de jerga de la época cuidadosamente anotada.
Tema interesantísimo, como no podía ser de otra manera, pero explicado someramente y de manera muy aburrida para mi gusto, por mucho que el prologuista destaque el sentido del humor del autor. Muchos ejemplos, mucha cita literaria de la época (muy valiosa igualmente) pero poca profundidad para entender del todo aquella sociedad. No es un buen libro de historia el que afirma cosas como que Felipe IV era un libertino sin explicar por qué.
Es un libro bastante antiguo, así que no se asusten al leer ciertos juicios morales -indirectos- del autor.