Sir Thomas Graham Jackson (1835–1924) no fue un escritor de profesión, sino uno de los arquitectos más distinguidos de la era victoriana y eduardiana en Gran Bretaña. Es conocido fundamentalmente por haber definido el estilo Gótico de Oxford (Anglo-Jackson), siendo el responsable de edificios emblemáticos como las Examination Schools de Oxford y de numerosas restauraciones de catedrales y universidades. Su profundo conocimiento de la arqueología y la arquitectura antigua impregna cada página de sus relatos, donde los detalles técnicos de una bóveda o la heráldica de un vitral no son mero adorno, sino el núcleo mismo del misterio. Jackson escribió estas historias originalmente para el entretenimiento de su círculo familiar, publicándolas al final de su vida.
Publicada originalmente en 1919, esta colección reúne seis relatos que transitan entre lo sobrenatural, lo histórico y lo moral. Siguiendo la tradición de las historias de fantasmas victorianas y eduardianas, el autor sitúa sucesos inexplicables en entornos cotidianos para el lector de su época: desde las silenciosas bibliotecas de Oxford hasta los túneles del metro de Londres o las ruinas de antiguas abadías. A través de objetos malditos, visiones oníricas y encuentros con el pasado, Jackson explora cómo las acciones humanas del presente resuenan con los ecos de quienes nos precedieron, a menudo con consecuencias fatales o redentoras.
La obra de Jackson se erige sobre los mismos cimientos que la de su contemporáneo M.R. James. Sin embargo, Jackson aporta un matiz distintivo; mientras que en James lo sobrenatural es a menudo una fuerza maligna e irracional, en Jackson existe una búsqueda de justicia poética y una conexión emocional más profunda entre el vivo y el espectador del más allá.
Estos son los seis relatos:
The Lady of Rosemount: Un joven anticuario descubre una estatua de alabastro de una condesa pecadora en una abadía en ruinas. El relato destaca por su atmósfera cargada y la forma en que la belleza de la piedra ejerce una fascinación casi hipnótica y aterradora sobre el protagonista, vinculando sueños medievales con la realidad arqueológica.
The Ring: Ambientado en Italia, explora la "vieja religión" etrusca. Un anillo tomado de una tumba desata una maldición que afecta la salud y la cordura del protagonista. Es una pieza excelente sobre el respeto a lo sagrado antiguo y el peligro de la curiosidad académica.
A Romance of the Piccadilly Tube: Quizás el relato más moderno de la colección. Un accidente mortal en el metro de Londres y un documento perdido llevan a una trama de ambición y remordimiento. Aquí, el espectador no es un espectro clásico, sino una conciencia que guía al protagonista hacia la rectitud moral. Este relato, que leí en la antología The Platform Edge: Uncanny Tales of the Railways, es el que me llevó a buscar más historias de este autor.
The Eve of St. John: Un relato de corte histórico donde la lectura de un diario antiguo cobra vida. El protagonista se ve envuelto en una intriga del siglo XVII, borrando las fronteras entre el presente y el pasado a través de la empatía con una víctima de injusticias ancestrales.
Pepina: Situada de nuevo en el contexto de la justicia y el destino, esta historia presenta un fantasma benevolente, una excepción que el propio Jackson menciona en su prefacio, que interviene para salvar a un hombre de cometer un crimen irreparable bajo presión.
The Red House: Este relato está basado en una localización real. Narra la caída de un joven de buena familia arrastrado al crimen por un bandido histórico (Jerry Abershaw). La casa roja actúa como un escenario de fatalidad donde el pasado criminal se manifiesta con una fuerza opresiva.
En resumen, la prosa de Jackson es elegante, precisa y profundamente erudita. Sus descripciones arquitectónicas son de una gran riqueza visual, lo cual no es de extrañar dado su oficio. Aunque sus fantasmas a veces carecen del terror visceral de otros autores del género, ganan en atmósfera y peso moral. Es una lectura interesante para los amantes del relato gótico clásico que aprecian la historia y el arte como vehículos de lo fantástico.