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A Sangre Fría
Paperback
About the author
Truman Capote
370 books7,557 followersLibrarian Note: There is more than one author by this name in the Goodreads database.
Truman Capote was an American writer whose non-fiction, stories, novels and plays are recognised literary classics, including the novella Breakfast at Tiffany's (1958) and In Cold Blood (1965), which he labeled a "non-fiction novel." At least 20 films and TV dramas have been produced from Capote novels, stories and screenplays.
He was born as Truman Streckfus Persons to a salesman Archulus Persons and young Lillie Mae. His parents divorced when he was four and he went to live with his mother's relatives in Monroeville, Alabama. He was a lonely child who learned to read and write by himself before entering school. In 1933, he moved to New York City to live with his mother and her new husband, Joseph Capote, a Cuban-born businessman. Mr. Capote adopted Truman, legally changing his last name to Capote and enrolling him in private school. After graduating from high school in 1942, Truman Capote began his regular job as a copy boy at The New Yorker. During this time, he also began his career as a writer, publishing many short stories which introduced him into a circle of literary critics. His first novel, Other Voices, Other Rooms, published in 1948, stayed on The New York Times bestseller list for nine weeks and became controversial because of the photograph of Capote used to promote the novel, posing seductively and gazing into the camera.
In the 1950s and 1960s, Capote remained prolific producing both fiction and non-fiction. His masterpiece, In Cold Blood, a story about the murder of the Clutter family in Holcomb, Kansas, was published in 1966 in book form by Random House, became a worldwide success and brought Capote much praise from the literary community. After this success he published rarely and suffered from alcohol addiction. He died in 1984 at age 59.
Truman Capote was an American writer whose non-fiction, stories, novels and plays are recognised literary classics, including the novella Breakfast at Tiffany's (1958) and In Cold Blood (1965), which he labeled a "non-fiction novel." At least 20 films and TV dramas have been produced from Capote novels, stories and screenplays.
He was born as Truman Streckfus Persons to a salesman Archulus Persons and young Lillie Mae. His parents divorced when he was four and he went to live with his mother's relatives in Monroeville, Alabama. He was a lonely child who learned to read and write by himself before entering school. In 1933, he moved to New York City to live with his mother and her new husband, Joseph Capote, a Cuban-born businessman. Mr. Capote adopted Truman, legally changing his last name to Capote and enrolling him in private school. After graduating from high school in 1942, Truman Capote began his regular job as a copy boy at The New Yorker. During this time, he also began his career as a writer, publishing many short stories which introduced him into a circle of literary critics. His first novel, Other Voices, Other Rooms, published in 1948, stayed on The New York Times bestseller list for nine weeks and became controversial because of the photograph of Capote used to promote the novel, posing seductively and gazing into the camera.
In the 1950s and 1960s, Capote remained prolific producing both fiction and non-fiction. His masterpiece, In Cold Blood, a story about the murder of the Clutter family in Holcomb, Kansas, was published in 1966 in book form by Random House, became a worldwide success and brought Capote much praise from the literary community. After this success he published rarely and suffered from alcohol addiction. He died in 1984 at age 59.
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Community Reviews
Displaying 1 - 4 of 4 reviews
June 18, 2026
Lo que más me impresionó no fue el crimen en sí, sino la forma en que Truman Capote consigue que el lector quede intrigado por cada detalle.
Normalmente soy impaciente con las largas descripciones. Hay novelas donde páginas enteras dedicadas a escenarios o ambientes me hacen sentir que la historia se detiene. Aquí ocurrió exactamente lo contrario. Capote tiene una capacidad casi mágica para describir personas, lugares y momentos cotidianos de una manera que nunca resulta pesada. Incluso cuando dedica páginas a dos gatos callejeros recorriendo Garden City, uno sigue leyendo fascinado sin saber todavía por qué son importantes. Más adelante reaparecen y entiendes que nunca estuvieron allí por casualidad. No estaba describiendo gatos: estaba construyendo un mundo.
También me sorprendió cuánto disfruté las partes legales, las discusiones sobre psiquiatría y los vacíos que existían entonces para comprender ciertas enfermedades mentales. Capote no intenta justificar a nadie, obliga a mirar más allá del crimen y preguntarse cómo se forma una persona como Perry Smith.
Y precisamente Perry es una de las razones por las que este libro sigue dando vueltas en mi cabeza. Muchos lectores hablan de una relación romántica entre Capote y Perry. Personalmente, terminé con una impresión distinta. Más que enamorarse de él, siento que Capote se vio reflejado en Perry. Dos hombres marcados por infancias difíciles, por el abandono, por sentirse diferentes. Como si hubiera reconocido en él una versión de sí mismo que tomó un camino distinto. No sé si eso es cierto, pero mientras leía tuve constantemente la sensación de que Capote intentaba comprender a Perry porque, de alguna manera, estaba intentando comprenderse a sí mismo.
Al cerrar el libro sentí admiración por el trabajo gigantesco que hay detrás de cada página y también cierta tristeza al pensar que una obra como esta terminó consumiendo a su autor.
Normalmente soy impaciente con las largas descripciones. Hay novelas donde páginas enteras dedicadas a escenarios o ambientes me hacen sentir que la historia se detiene. Aquí ocurrió exactamente lo contrario. Capote tiene una capacidad casi mágica para describir personas, lugares y momentos cotidianos de una manera que nunca resulta pesada. Incluso cuando dedica páginas a dos gatos callejeros recorriendo Garden City, uno sigue leyendo fascinado sin saber todavía por qué son importantes. Más adelante reaparecen y entiendes que nunca estuvieron allí por casualidad. No estaba describiendo gatos: estaba construyendo un mundo.
También me sorprendió cuánto disfruté las partes legales, las discusiones sobre psiquiatría y los vacíos que existían entonces para comprender ciertas enfermedades mentales. Capote no intenta justificar a nadie, obliga a mirar más allá del crimen y preguntarse cómo se forma una persona como Perry Smith.
Y precisamente Perry es una de las razones por las que este libro sigue dando vueltas en mi cabeza. Muchos lectores hablan de una relación romántica entre Capote y Perry. Personalmente, terminé con una impresión distinta. Más que enamorarse de él, siento que Capote se vio reflejado en Perry. Dos hombres marcados por infancias difíciles, por el abandono, por sentirse diferentes. Como si hubiera reconocido en él una versión de sí mismo que tomó un camino distinto. No sé si eso es cierto, pero mientras leía tuve constantemente la sensación de que Capote intentaba comprender a Perry porque, de alguna manera, estaba intentando comprenderse a sí mismo.
Al cerrar el libro sentí admiración por el trabajo gigantesco que hay detrás de cada página y también cierta tristeza al pensar que una obra como esta terminó consumiendo a su autor.
September 26, 2026
Pasan los años y solo consolidan aún más "A sangre fría" como una obra maestra llena de matices vívidos de un crimen horroroso y las personas detrás del mismo, aunque, de forma muy intuitiva, Capote es capaz de guiar al lector, solo apartir de los hechos, por una exploración de la psique de Dick y Perry, no sé si hunanizándolos fuera del mito del psicópata que asesina sin un motivo, documenta con muchísima validez, el contexto familiar, emocional, cultural y hasta político que guarda relación con el arranque de violencia de estos dos hombres.
Pero además, ya ampliamente conversada y discutida, emerge también la figura de los Clutter como una familia ejemplar, ideal y con una moral aparentemente intachable, pero, valiéndose estrictamente a los hechos, Truman Capote también deja el rastro de conflictos, prejuicios y contrariedades de las que ni siquiera los Clutter podían ser la excepción.
No dejo de pensar en un cuento genial de Andrés Caicedo titulado "El tiempo de la ciénaga" por el paralelo en la brutalidad de los crímenes y lo que pareciera, la violencia, como un recurso de manifestación de seres marginados, excluidos y expuestos al salvajismo, como producto de una sociedad colapsada, que esconde a personas iguales a Perry y Dick bajo la alfombra, hasta que la basura se acumula y le estalla en la cara a la sociedad entera.
Y probablemente el tramo final del libro sea en ese sentido el mayor acierto: Capote elige situar a los condenados en una misma línea en la que coinciden con otros hombres renegados, violentos, erráticos e insensibles que parecieran provenir de la misma raíz: la marginalidad.
Punto a parte el despliegue periodístico y la limpieza con la que aparentemente Capote camuflajea el innevitable sesgo inherente al escritor detrás del papel.
En suma, una obra cumbre e indispensable de la literatura contemporánea.
Pero además, ya ampliamente conversada y discutida, emerge también la figura de los Clutter como una familia ejemplar, ideal y con una moral aparentemente intachable, pero, valiéndose estrictamente a los hechos, Truman Capote también deja el rastro de conflictos, prejuicios y contrariedades de las que ni siquiera los Clutter podían ser la excepción.
No dejo de pensar en un cuento genial de Andrés Caicedo titulado "El tiempo de la ciénaga" por el paralelo en la brutalidad de los crímenes y lo que pareciera, la violencia, como un recurso de manifestación de seres marginados, excluidos y expuestos al salvajismo, como producto de una sociedad colapsada, que esconde a personas iguales a Perry y Dick bajo la alfombra, hasta que la basura se acumula y le estalla en la cara a la sociedad entera.
Y probablemente el tramo final del libro sea en ese sentido el mayor acierto: Capote elige situar a los condenados en una misma línea en la que coinciden con otros hombres renegados, violentos, erráticos e insensibles que parecieran provenir de la misma raíz: la marginalidad.
Punto a parte el despliegue periodístico y la limpieza con la que aparentemente Capote camuflajea el innevitable sesgo inherente al escritor detrás del papel.
En suma, una obra cumbre e indispensable de la literatura contemporánea.
January 9, 2026
Muy entretenido pero las últimas páginas sobre el final me aburrió (cuando explica toda la parte de la cárcel y cuentan otras historias sobre criminales)
This entire review has been hidden because of spoilers.
April 13, 2026
Perfecto, lo extrañaré
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