Una novela gráfica sobre uno de los dramaturgos españoles más importantes Es el verano de 1929 y a bordo del transatlántico Olympic se encuentra Federico Garcia Lorca y su destino es la colosal ciudad de Nueva York. Durante esa época, Lorca, se verá envuelto en una profunda crisis existencial que inevitablemente afectará a su obra. Junto a él, el lector podrá descubrir los rincones de una ciudad en plena ebullición y las pasiones que esta despierta en poeta. Carles Esquembre, autor de Las tres heridas de Miguel Hernández , acerca una vez más al lector uno de los dramaturgos más importantes de la literatura española.
Gráficamente muy bien logrado: electrizante, profundo, místico, tenebroso; aunque no disfruté mucho de la semblanza que de alguna manera se hace aquí sobre la estadía de Lorca en Nueva York. Sumido en una profunda tristeza, sabio, jovial, gentil, amigable, crítico, así nos presentan a Lorca: no como un humano, sino siempre con la idea correcta, con el camino iluminado y sin tropiezos: eso es lo que no me gustó. Si algo cargaba el poeta era duda, indecisión, angustia. Es pobre lo que realmente sabemos de su proceso creativo, todo se quedó como en una imagen muy querida del poeta. Las cartelas del tiempo se difuminan y se pierden, me costó seguir la línea temporal y no sé decir cuánto tiempo estuvo en NY, tal vez despiste mío, o el dinamismo propuesto, tal vez tan chocante como la gran ciudad del 29, tal vez eso me arrastró y golpeó. Quién sabrá. Libro de culto. Libro críptico. Libro hermético.
Una biografía maravillosa sobre el último viaje que hizo Lorca antes de comenzar la guerra civil. Estaba pasando un mal momento amoroso y creativo y algunos amigos y familiares le recomendaron irse una temporada a Nueva York aprender inglés. A él le pareció buena idea y volvió con el que sería su último libro, aunque él nunca llegó a verlo publicado.
En esta historia le acompañaremos y descubriremos las curiosidades de este viaje, por ejemplo que viajó en el Olympus, el barco gemelo de Titanic, un detalle que me ha dejado muy sorprendida. Veremos cómo lidia con los altibajos y preocupaciones y cómo va descubriendo la cultura tan diferente de ese sitio y como esto le inspira para escribir. También hizo varios dibujos y muchas fotografías, aunque al final no fueron posibles añadir todas las fotografías que hizo.
Realmente me ha parecido un libro genial, donde te permite conocer a este autor un poco más y caminar con él por las calles de Nueva York. Sin duda, muy recomendado para los fans de Federico García Lorca.