Intriga policíaca bastante convencional.
La narración se desarrolla en una isla griega repleta de jóvenes hippies, y lo que podría haber sido una novela original y colorista, se queda en un intento fallido de un autor que claramente pertenecía a una generación anterior (nació en 1921) y que no estaba acostumbrado a la literatura de género.
Esto no tendría por qué haber sido un impedimento, pero al autor de obras abiertamente "mainstream" como De aquí a la eternidad o La delgada línea roja, no parecen interesarle estos personajes más allá de la anécdota y el estereotipo, y esto se nota demasiado en el resultado final.