Diario de reflexiones poéticas sobre Chile y sus emblemas, escrito en 1981. Las copias mimeografiadas de esta obra que circularon en forma clandestina durante los años de la dictadura la convirtieron en un ícono de la resistencia(memoriachilena.cl.
La anti oda a los símbolos patrios. No importa qué año lo leas. Incluso diría que no importa de qué país sea el lector. El emblema nacional siempre esconde un crimen.
elvira hernández es una hadita del bosque atrapada en una ciudad que le fue robada y nadie me bajará de ahí. me da igual pecar de pseudosocióloga literata, la resignificación de la bandera tras un régimen dictatorial terrible a través del uso de la ironía y que la reconversión de esta en símbolo poético pueda devolver al pueblo parte de su identidad la harán eterna.
En tiempos de constituciones y procesos desconstituyentes, este libro me parece fundamental para pensar los símbolos que llamamos "patrios-nuestros". Es increíble.
Cómo con tan poco elementos logra tanto? en el sentido de, son oraciones sumamente acotadas pero cargadísimas en significado. Me consta muchísimas revisiones, pulcritud en la escritura de Elvira. Siento que el hecho de saber el contexto de producción en esta obra es esencial. Desde la dictadura militar en Chile hasta hoy sin embargo, adquiere la misma relevancia y carácter de protesta ante una imagen que logra desorbitar el sentido de la poeta. Es interesante el hecho de que la primera vez que se edita este libro fue en Argentina antes que Chile. Tristísimo y el claro ejemplo de lo que significó para cultura la dictadura militar. Catapultar el arte ante la violencia. Un libro necesario.
Grateful to Kenning Editions for publishing translations of important Latinx poets and writers. This anthem of poetic protest is as important now as it was when it was written in 1981, especially in the day and age of Trump politics and oppression.
"La Bandera de Chile es extranjera es su propio país no tiene carta ciudadana no es mayoría ya no se le reconoce los ayunos prolongados le ponen el pulgar del muerte"
Libro potente y que no ha perdido ni un ápice de vigencia. Elvira Hernández escribió este libro tras ser detenida por la policía de Pinochet en 1981, y el libro circuló en edición mecanografiada y de manera clandestina desde alrededor de 1987, antes de reeditarse y popularizarse en 1991. Y esas circunstancias de escritura y de su circulación inicial permean el texto, lo atraviesan. Sin embargo, el lector podría no saber nada de eso y el libro mantendría su fuerza cuestionadora, de denuncia, a los símbolos patrios, a la hipocresía patriotera, al mito nacional, chileno o de cualquier otro país. Gran libro.
Amo que la poesía sea un medio potenciador para plasmar la libertad sin censuras. Siento que la capacidad de las formas y de esa ineludible expresión del yo ayuda a ello, cuestión que me pasó con este poemario. Considero, además, oportuna su lectura en estos tiempos en que la memoria es frágil, ya que nos cachetea con la realidad tal cual es y que todos intentan barrer bajo la alfombra. Al final, me quedo con un mensaje: no olvides tus raíces, tu esencia, tu "patria".
en la rutina La Bandera de Chile pierde su corazón y se rinde
preciosa escritura de Elvira Hernández, y la dualidad de La Bandera de Chile ¿Es Chile su bandera, sus ciudadanos, el Estado? ¿Es Chile opresión, humildad, censura, detenidos desaparecidos? Todas estas son las preguntas que me hice leyendo y re leyendo estos dolorosos poemas. 4.5💌
La Bandera de Chile, emblema nacional, tantos años y seguimos repensando como su presencia y ausencia es el reflejo de nuestra sociedad, permeable, manchada de sangre y distante, la sentencia constante.
Los verso de Elvira Hernández que resonaran siempre en nuestro ideario nacional:
La Bandera de Chile es usada de mordaza y por eso seguramente por eso nadie dice nada
"Nadie ha dicho una palabra sobre la Bandera de Chile en el porte en la tela en todo su desierto cuadrilongo no la han nombrado La Bandera de Chile ausente La Bandera de Chile no dice nada sobre sí misma se lee en su espejo de bolsillo redondo espejea retardada en el tiempo como un eco hay muchos vidrios rotos trizados como las líneas de una mano abierta se lee en busca de piedras para sus ganas"
Que horripilante trabajo de portada para una obra que merecía algo más.
Soy medio bruto para la poesía, pero hubo varios pasajes muy lindos y sugerentes de la lectura, más lá del clásico de la 'mordaza' que es la más dura y obvia. reconozco que quise leerlo sobre todo por el disco de la banda Candelabro "Deseo, carne y voluntad", donde homenajean y honran con mucho cariño a la madre patria, de manera sonora y poética.
“La Bandera de Chile es reversible para unos de aquí para allá […]La Bandera de Chile la división perfecta” han pasado 42 años desde que elvira hernández escribió esto en plena dictadura. hoy se cumplen 50 años del golpe de estado y muchos versos me resuenan. muy buen libro para mantener la memoria viva.
Estoy aprendiendo a leer poesía y creo que este es de esos libros que después leeré y entenderé todo. Por ahora, me gudtó harto y me quedo con ganas de seguir leyendo a Elvira aunque con miedo de no entenderla.
Desgarrador, poema síntoma de la desilusión y la vergüenza que provoca la desfiguración de los símbolos patrios. Otra prueba de la resistencia que tuvo la palabra de Elvira Hernández dentro del régimen de violencia que fue la dictadura.
"La Bandera de Chile declara / dos puntos / su silencio"
qué increíble que unos poemas tan cortitos puedan entregar un mensaje tan crudo y directo sobre la idea de patria y sus símbolos propios. y qué fuerte que 30 años después siga resonando esto en Chile o en cualquier nación del mundo.
Los símbolos nacionales son parte de la identidad de un país, y ver como la autora toma este símbolo (qué debería representar unidad) y lo toma, masacra y expone, deja en evidencia como esos símbolos de nación pueden ser usados para censura, represión y justificación de crímenes.