Guy de Forestier es un seudónimo, que intenta representar un pesonaje extranjero que aglutina los protagonistas reales de muchas de las anécdotas que se cuentan. Su mirada es carñosa, irónica y compasiva. El verdadero autor es el arquitecto e ingeniero industrial Carlos García-Delgado Segués, nacido en Cataluña y afincado en Mallorca desde niño. Ha ganado varios premios de Arquitectura y Urbanismo, y ha publicado «Arquitectura tradicional de la isla de Mallorca», «La casa popular mallorquina» y «Las raíces de Palma».
Se trata de un retrato simpático, aunque paródico, del carácter mallorquín. Este libro, publicado en 1995, se ha convertido en un libro de referencia en Mallorca y muchos mallorquines lo recomiendan para entender las particularidades de su carácter y de sus relaciones sociales. De hecho, a mí me lo ha regalado un mallorquín. Aunque algunos rasgos de esta radiografía social me han parecido bastante convencionales e incluso repetitivos, me han hecho gracia algunos detalles, como los pasos que se deben emplear en el saludo mallorquín (avistamiento-mirada-cejas-barbilla-uep!), la supuesta desidia en las relaciones de compra-venta (si a uno le interesa comprar, al otro no le interesa vender) o la voluntad de asistir a los funerales para sentir cierto gusto ("es el otro quien se ha muerto, no yo"). En definitiva, es una lectura ágil y simpática, aunque sin ínfulas de rigor o trascendencia.
I gave it 3 stars just because it makes sense when you live (or have lived) in Mallorca. Also, I think is a little bit "outdated" and feels more like a nostalgic description it to the "old Mallorca". Anyway, is good to read something about this island and how the things "are" (or used to be) in regards of habits and costumes.
Un pequeño y breve ensayo bastante divertido sobre la forma de ser de los mallorquines. Algo desfasado en algunos aspectos dado que tiene 25 años, pero sigue dando en el clavo en muchos aspectos sobre nuestra forma de ser, con explicaciones y teorías curiosas sobre porque actuamos de formas que siguen dejando a cuadros a quienes visitan “Sa Roqueta”.
No está mal como lectura ligera para una tarde tranquila o un vuelo corto, pero el contenido pega más para un monólogo. La forma en la que explica el carácter mallorquín, aunque parezca que quiera enfocarlo a los no mallorquines, creo que sólo le hace gracia a los mallorquines y a los "forasteros" que tengan algún vínculo estrecho con la isla.
“Queridos Mallorquines” de Guy de Forestier. Un clásico muy divertido para conocer a los mallorquines. Me he reído mucho porque en algunas cosas, da en el clavo. #Libros #Lectura #2023 #LeerMás #Enero #Leído en #Papel
Pueden haber pasado 30 años de su publicación, que la sonrisa en la cara del mallorquín, al verse retratado, es difícil de quitar. Una lectura ligera y divertida, una ventana para los extraños y un espejo para los propios.