En todas partes, percibimos en la Iglesia y en la teología, un esfuerzo a veces inconsciente, de modificar el viejo Calvinismo de acuerdo a las demandas de los tiempos y la ciencia moderna. Este hecho puede quizá recibir nuestra aprobación o desaprobación, pero de que es un hecho, no lo podemos negar, y debemos enfrentarlo con toda franqueza.
”El Calvinismo es una forma específica de Cristianismo, la más rica y bella forma de Cristianismo, pero no abarca totalmente. La Iglesia no alcanzará la unidad total de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios hasta que, como el cuerpo de Cristo,ella sea llevada al mayor crecimiento y todos los miembros de su cuerpo sean completamente desarrollados.Hasta este tiempo, cada Iglesia, incluyendo la Iglesia Reformada, tiene que guardar lo que se le ha encomendado, la verdad debe ser transmitida a las siguientes generaciones de forma pura e intacta, y, de ser posible, aun más purificada y reformada”. - Herman Bavinck
Es uno de esos libros que piensas que no necesitas leer, pero si eres familiarizado con la fe reformada y el calvinismo, lo necesitas leer entenderás mejor el fenómeno que sucede en Holanda y porque estos siervos son tan importantes en nuestra herencia reformada.