Tenía muchas ganas de leer fantasía épica y entrar en una historia más adulta, después de 4 años lejos del género, desde que leí la saga de Geralt de Rivia. Después de este libro, sin embargo, creo que ya he tenido suficiente fantasía por un tiempo. Y no sé si continuaré leyendo la saga de Elric de Melniboné.
Este volumen contiene los dos primeros libros de la saga expandida de Elric de Melniboné, siguiendo el orden de lectura recomendado por el autor. El primero de ellos, Elric de Melniboné, me pareció algo aburrido y previsible, con un ritmo inestable y un desarrollo demasiado rápido de la trama, como si fuera obligatorio que hubiera acción y algún obstáculo superado cada 10 páginas.
No obstante, el segundo libro, La Fortaleza de la Perla, me ha parecido una obra con un desarrollo adecuado, y un viaje del héroe muy original, en el que el Dominio de los Sueños está especialmente bien trabajado y cuya naturaleza onírica está perfectamente conseguida.
Aún así, este libro me ha recordado por qué dejé de estar tan interesado por el género fantástico. Pensaba que tenía algo que ver con la abundancia de héroes jóvenes o infantiles que protagonizaban las historias que siempre había leído. Y, al haber quedado tan impactado positivamente por la saga de Geralt de Rivia, estaba casi convencido de que leer la historia de otro protagonista adulto que se enfrenta a decisiones morales sería la mejor manera de reengancharme al género, pero finalmente no me ha convencido.
Ojalá me vuelva a picar el gusanillo, pero creo que de manera indefinida aparcaré la fantasía en el ámbito literario.