4/5 Estrellas
La 1ª vuelta al mundo!!. Menuda hazaña, digna de ser contada y conocida por todos y cada uno de nosotros.
La magnitud de lo conseguido por los 18 hombres que llegaron a Sevilla a bordo de una decrépita nao Victoria en 1522, al mando de Elcano, convertidos en poco más que esqueletos vivientes, es inimaginable y asombroso, fue un viaje maravilloso, a la par que terrible, lleno de penalidades e inconvenientes, convirtiéndose en un hito en la historia de la humanidad.
De las 5 naves que partieron de Sevilla en 1519, 4 se perdieron (1 desertó) y murieron o fueron apresados más de 200 tripulantes, entre ell0s Fernando de Magallanes, el impulsor del proyecto y capitán de la armada.
La lista de inconvenientes a los que tuvo que enfrentarse esta expedición, desde sus mismos comienzos, la convierten si cabe, no ya en una epopeya, sino en casi un milagro. La lista es casi infinita:
-Problemas diplomáticos con Portugal (la apertura de una nueva ruta hacia las islas de las Especias, ponía en riesgo su monopolio de este comercio, gracias a la ruta africana que acababan de abrir, circunnavegando África)
-Conflictos internos. En una época en que los abusos que perpetraban los extranjeros que acompañaban al bisoño Carlos I, recién aterrizado en la Península desde Flandes y que desencadenaron la guerra de las Comunidades, generó un conflicto de primer orden al poner a un Portugués al mando de tamaña expedición. Esto degeneró a una ruptura casi de partida entre el bando "castellano" y el bando "portugués", que casi lleva a pique la expedición a las puertas del descubrimiento del paso hacia el mar del sur.
-El carácter despótico y nada dialogante del propio Magallanes, no contribuyó para nada a que se avinieran los dos bandos enfrentados, si no todo lo contrario.
-Las estimaciones del perímetro de la Tierra se habían quedado muy cortas y la distancia entre el paso hacia el mar del sur y las islas de las Especias era mucho mayor que la estimada. Resultado, un viaje interminable, casi sin escalas hasta llegar a la Micronesia y mucha, mucha hambre y escorbuto.
-Nativos belicosos (sobre todo en la luego llamadas islas Filipinas), tormentas terribles, naufragios, deserciones, motines.
-La vuelta por la ruta africana, "prohibida" para los castellanos en virtud de Tratado de Tordesillas, habilitaba a los portugueses para interceptar la expedición en cualquier momento, hecho que obligó a Elcano a volver desde las Molucas casi sin escalas, alejado de las costas y con una única parada agónica y casi fatal, en las Islas de Cabo Verde, una hazaña casi tan extraordinaria como la ruta infinita por el Pacífico....y hambre, mucha hambre........
Todo esto está relatado de forma eficiente y amena por el autor. Quizá le ha dado, para mi gusto, demasiado peso a la parte previa a la expedición en si: particularidades de la vida de Magallanes, cómo gestó el proyecto, como se convenció a las autoridades para financiar la expedición, obtención de permisos, organización de la misma, problemas con Portugal: incendios, sabotajes, bulos, flotas preparadas para hundir las naves expedicionarias.....mas de medio libro. Todo muy bien narrado, se trata de temas importantes, pero la epopeya en si misma, el viaje, creo que se merecía más. El problema es que los datos conocidos provienen de dos tripulantes que sobrevivieron al viaje: Francisco Albo y Antonio Pigafetta, y no hay más. El autor se ha circunscrito a los hechos consignados, sin tirar de imaginación. Creo que me voy a leer la versión de Albert Vazquez, a ver cómo lo enfoca él.
En definitiva es un viaje extraordinario, épico, digno de ser conocido y admirado, por los siglos de los siglos.......
Recomendable.