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432 pages, Paperback
Published June 7, 2023
“¿Sabes cuando eras niño y veías a alguien totalmente chalado por la calle, o viviendo en portales, y te preguntabas qué le había pasado para estar así? Bueno, pues yo lo sé. La gente se cree inmune, pero a veces te rompes. Algo se parte ahí dentro, los fusibles se funden. Se te queda todo suelto ahí dentro, ya no hay forma de repararlo, como cuando abres un transistor y empiezas a toquetear los chips sin tener ni puta idea. Al final lo tiras”.Eso es Antes del huracán: un relato sobre cómo la vida puede romperte, y cómo esos pedazos rotos siguen intentando encajar, aunque sea mal.
“¿Sabes Plácido? Quizás lo anormal sea la cordura, después de todo. ¿No crees? Es un mundo regido por la aleatoriedad, rodeado de vacío. Crueldad y violencia. Donde nada significa nada y los inocentes son aplastados. En un mundo así, Plácido, solo puedes beber o enloquecer. Yo hice lo primero y luego, cuando eso ya no bastaba, lo segundo”.La prosa de Amat tiene momentos de sublime poesía, aunque la excesiva descripción de los sufrimientos de Curro puede resultar exasperante para algunos lectores, y a veces la novela parece alargarse innecesariamente. Pero esa es precisamente la naturaleza de la obra: una prolongación del sufrimiento, un golpe tras otro, sin descanso. Es como si Amat quisiera que el lector también sintiera esa agobiante sensación de estar atrapado en un ciclo de desgracias, donde la única salida es la locura.
“Curro siente la ilusión palpable de no estar solo, de ser parte de algo, de ser como los demás. Es todo lo que siempre quiso. Ser como los demás.”Si lo que buscas es huir de la realidad, este no es tu libro. Pero si lo que quieres es meter las manos en el barro de lo humano, lo vas a disfrutar, si es que puedes disfrutar de algo tan incómodo. Antes del huracán no te deja claro qué pensar, pero te va a hacer sentir que, al menos, te ha mostrado algo que no sabías que necesitabas ver. Y esa, en su extraño caos, es su mayor virtud, porque te ofrece algo mucho más valioso: la certeza de que la vida no tiene por qué tener sentido, pero eso no significa que no valga la pena vivirla.