Éste es el libro que más he subrayado en la vida. Zurita dijo en el lanzamiento de Black out, de María Moreno “la literatura es siempre autobiográfica porque relata la vida de quien lee” y no puedo parar de pensar en eso. Hace un año este libro no hubiera significado lo mismo. Nada, en realidad. Éste es el último libro que me regaló mi ex y prefiero no encontrarle sentido ni explicaciones a eso. Sólo pensar que es una casualidad bacán, porque el libro es perfecto para acompañarme en lo que empieza ahora.
En aspectos técnicos, me gustó que fuera una novela clásica en su estructura, cómo se van abriendo capas de cebolla, de conflictos, que están relacionados y que avanzan a la par hasta el clímax y el desenlace. Así como se abren esas mini tramas, luego se cierran de manera armoniosa. Y cada historia nutre ese verano sin hombres, ese universo de mujeres que se cuidan o se odian en un mundo que les ha enseñado a despreciarse y competir. Me gustó que además de esa estructura clásica, igual se siente cierta experimentación en la prosa, en la forma de insertar mini ensayos sobre las (supuestas) diferencias entre hombres y mujeres o sobre el sexo o el matrimonio. Es una obra femenina feminista, porque trata tópicos que culturalmente están asociados a vivencias particulares de las mujeres (ser esposas, madres, hijas, hermosas) pero con una mirada crítica y no complaciente. Siento que también es feminista porque se refiere a la hegemonía masculina sin sumisión, se ríe de ella, la subvierte porque no obedece ni respeta la autoridad de los hombres per se, sino que ama en libertad a los hombres que ella siente que lo han merecido. Además, las mujeres que aparecen en el libro saben cuál es la posición de otredad que les correspondió en el mundo y la asumieron o se rebelaron a ella con plena conciencia. El libro está protagonizado por mujeres: la narradora, su vecina, su madre, su abuela, su hija, las adolescentes a las que le imparte un taller literario, las ancianas con las que convive su abuela. Los hombres aparecen como cuerpos extraños, agresivos y peligrosos, pero también vulnerables. No eché nada de menos que los héroes fueran masculinos, amé el protagonismo femenino en el libro, que se consume con naturalidad. Me pregunto si eso es lo que sintió la gente cuando leyó Quiltras.
También es muy bonito que en el libro aparezcan todas las etapas que una mujer puede experimentar en su vida. La juventud está caracterizada por el taller de poesía que lidera la protagonista. Son niñas que luchan por destacar y son capaces de herir a otras si es necesario para garantizar su propio triunfo. Son jovencitas que todavía no conocen la sororidad, que no han caído en cuenta de que en este mundo que es tan hostil, si no nos ayudamos nosotras, no lo hará nadie. Que son tan inseguras que en vez de sanar su daño sólo son capaces de hundir al resto para sentirse menos miserables. En contrapunto, está el taller de lectura de ancianas, que discuten sobre Jane Austen, mientras reflexionan sobre si se arrepienten o no de haber gastado los años de la forma en que lo hicieron. ¿Se habrían casado otra vez con el mismo hombre? ¿Se habrían atrevido a vivir ese amor lésbico que se reprimieron? Es tan bonito el contraste del libro: las jóvenes están escribiendo; las viejas, ya solo leen.
Subrayé demasiado y no sé si soy capaz de transcribir todo, pero acá va:
"Sentada delante de mi madre en su pequeño apartamento me sobrevino la idea de que ella era para mí un lugar tanto como una persona".
"A veces tengo miedo de acabar incinerada en las llamas de mi propia furia".
"Sobrellevar ciertas fisuras forma parte de estar viva".
"Mi drama era que mi interior había llegado a tocar el exterior".
"Esos miles de libros que había leído hubieran convertido mi mente en una máquina de síntesis capaz de aunar filosofía, ciencia y literatura".
"Sentí envidia, la envidia de los primeros descubrimientos".
"No existen reglas, les dije. Tres días a la semana, de las seis que tenemos por delante, vamos a bailar, a bailar con las palabras. No hay nada prohibido, ningún pensamiento ni tema. Está permitido el absurdo, la estupidez y las tonterías de todo tipo. No importa la gramática ni la ortografía, por lo menos al principio. Vamos a leer algunos poemas, pero vuestros poemas no tienen que ser como lo que leamos en clase".
"Tenía la esperanza de que los Otros borraran de mi mente al Único".
"Puso su mano encima de la mía y me apretó los dedos contra la mesa, pero yo lo sentí en mi entrepierna".
"Deleite prometido deja atrás sueño incumplido".
"Las personas nos reconocemos en el rostro de las demás".
"Es imposible adivinar el final de una historia mientras la estás viviendo".
"El tiempo no es algo externo a nosotros, es algo que vive en nuestro interior".
"El silencio es un buen vecino".
"Me dieron ganas de morder a alguien".
"Repetir no significa usar las mismas palabras, porque siempre cambia algo en quien habla y en quien escucha".
"Mi padre y mi marido, ambos propensos a largas disquisiciones cuando se hablaba de agravios o de genética, pero incapaces de expresar sus propios sufrimientos".
"Me parece que todos los días nos abandona alguien. Un minuto estás viva. Al siguiente estás muerta".
"Envejecer no está mal, el único problema es que se te va cayendo el cuerpo a pedazos".
"Yo había derramado lágrimas por los poetas que escriben para esos pocos individuos medianamente cultivados que todavía subsisten en los Estados Unidos, aunque sólo sea para tomarse la molestia de echar una ojeada a uno o dos versos flojos publicados en su ejemplar del New Yorker y quedar satisfechos tras haber saboreado un bocadito de sentimiento poético 'sofisticado' sobre las praderas, los relojes antiguos o el vino porque, después de todo, se publican en esa revista".
"Aquella noche estuvo marcada por lo que no se dijo".
"¿Cuántos hombres agradecen a las mujeres tal o cual servicio?".
"Los viudos se casan de nuevo porque eso les facilita la vida. Las viudas no suelen hacerlo porque les hace la vida más difícil".
"Supongo que necesita atención, por eso coquetea con todos".
"Cuántas veces no había transformado yo la realidad a mi antojo".
"Kierkegaard escribió en su diario que el temor es atracción, y tenía razón".
"El temor es una llamada y podía sentir su tirón".
"La percepción no es nunca pasiva. No sólo somos receptores del mundo que nos rodea, también somos sus activos creadores. En toda percepción hay algo alucinatorio y es fácil crearnos ilusiones".
"Mi padre nunca fue un gritón y Boris tampoco, pero podía haber demasiada fuerza en los silencios, a veces demasiada".
"Debemos tener mucho, mucho cuidado con ellos. Su estado de ánimo es el clima donde vivimos y nosotras necesitamos que siempre haga sol".
"Si miramos más de cerca, lo ridículo se transforma de pronto en sórdido, trágico o simplemente triste".
"Qué pena que yo no sea un personaje de un libro o de una obra de teatro, no porque las cosas les vayan mejor a la mayoría de ellos, pero al menos mi historia estaría escrita en otro sitio".
"Los placeres de subvertir los significados".
"Te sobreviene una tristeza nostálgica cuando los años fértiles llegan a su fin, una añoranza por los días de sangre".
"El amor es un combate verbal".
"Las comedias terminan en matrimonio, las tragedias en muerte".
"¿Cuándo algo cesa de ser lo que es y se convierte en otra cosa? ¿Podemos cambiar y seguir siendo los mismos".
"La doctora S. me habló del pensamiento mágico (¿SIRI HUSTVEDT FEAT JOAN DIDION?). No podemos hacer que el mundo se rija a nuestros deseos. Mucho de lo que nos pasa depende del azar, de cosas que escapan a nuestro control, depende de otros".
"Mi cabeza era un almacén de multiloquios, una miríada de contrarios que discutían y debatían y desafiaban unos a otros en enfrentamiento mordaz y que sólo se acallaban para volver a empezar a discutir una y otra vez".
"Medité largo rato sobre lo imaginario y lo real, la realización de los deseos, la fantasía".
"Las niñas no dijeron ni pío, así que pasamos a Stevens y a Roethke, a lo que significa observar algo con atención, cualquier cosa, y comprobar cómo, después de un rato de observación, ese algo empieza a volverse más y más extraño".
"El tiempo es una cuestión tanto de porcentajes como de fe".
"Los jóvenes piensan que el futuro no tiene fin".
"Lo que un día yo quería que cambiara en él era lo que hacía al día siguiente algo bueno sucediese".
"Lo que me suponía enferma un día, me llenaba de orgullo al día siguiente".
"¿Te das cuenta de que si viviéramos juntos otros cien años nos convertiríamos en la misma persona?".
"Me he dado cuenta que ocultar algo resulta tan interesante como contarlo".
"La extrema relajación fomenta el placer. La relajación es un estado de apertura casi completo ante cualquier cosa que pueda sobrevenir. También supone irreflexión. Empecé a preguntarme si existirían personas que viviesen la mayor parte del tiempo sin ataduras, sin pensar, dejándose llevar".
"Un joven y una doncella se conocen por azar o por artificio. Como tienen poco en que distraerse o en que pensar, se encuentran incómodos cuando están separados y, en consecuencia, concluyen que serán felices juntos".
"Los seres humanos somos unas criaturas tan raras".
"Como todos sabemos, ni siquiera las declaraciones de testigos presenciales son del todo fiables".
"Prometo reorientar mis clases hacia una poesía que promueva un mejor entendimiento entre las chicas, una comprensión mutua, una cordial camaradería, una generosidad enternecedora" (MEJOR DEFINICIÓN DE SORORIDAD).
"Si el cromosoma Y no actuara sobre las gónadas de algunos para gestar unos testículos, todos seríamos mujeres. La biología revierte la historia del Génesis: Adán es Adán a partir de Eva y no al revés".
"Montaige: Los hombres y las mujeres están creados a partir del mismo molde y, si dejamos de lado la educación y las costumbres, no existe entre ellos gran diferencia".
"No es que no haya diferencia entre hombres y mujeres; de lo que se trata es de qué diferencia supone esa diferencia y cómo elegimos formularla".
"La culpa, la debilidad y la angustia de pensar que si tanto me esforzaba en ser admirada y amada sería porque, en realidad, era un ser insignificante".
"Llora porque es normal llorar ante la infinita repetición de la maldad, de la violencia, de la mezquindad y del dolor".
"Una cama para un matrimonio de reyes sin rey".
"Soy plenamente consciente de que he actuado con precipitación con el fin de escapar a ciertos períodos de mi vida, a parte de mi pasado, y que eso te ha hecho sufrir".
"A pesar de sus tres postdoctorados, sostiene ser incapaz de entender la tecnología de un lavaplatos".
"Lo irreal ya no ocluye lo real".
"Largos y calmos períodos en los que no sucede nada vienen seguidos de repetidos arranques de actividad".
"Cuando la paranoia asalta a una persona, poco bien le hace que le digan que sus miedos son infundados".
"Yo quería protegerte de cualquier daño o peligro. Todavía deseo hacerlo, pero sé que no funciona, ¿verdad?".
"Un libro es producto de la colaboración entre el lector y el texto".
"Según la filosofía de la señora Snesrud las decisiones que hay que tomar en la vida son incómodas".
"Los hombres tienen todas las ventajas a la hora de contarnos su propia historia. han recibido la más esmerada educación a la que se pueda acceder; la pluma siempre ha estado en sus manos".
"La palabra escrita esconde el cuerpo de quien la escribe".
"Soy una mujer, soy invencible, estoy jodida".
"(En el arte) la magia está en el sentimiento y en expresarlo, eso es todo".
"¿Y no sería producto del mismo miedo que experimenté en mi adolescencia, el miedo al rechazo, a la desaprobación, a que no me quisieran, un miedo que puede ser más antiguo incluso que mi memoria explícita?".
"Expresaba su intensa necesidad de pertenecer al grupo, así como la agonía de sentirse marginada".
"Todos debemos dejarnos llevar por la imaginación y proyectarnos, de vez en cuando, para tener la oportunidad de ataviarnos con esos trajes largos y esos fracs de un tiempo que nunca fue y nunca será".
"La danza de la imaginación consiste en ser otro".
"Seguir un orden cronológico debe ser un recurso narrativo sobrevalorado".
"Algunos de nosotros estamos predestinados a vivir en una caja de la que solo podemos salir de vez en cuando".
"Olemos a mortalidad y no podemos desprendernos de ese aroma".
"Hay tragedias y hay comedias, ¿no es así? Y a menudo se parecen más entre sí de lo que difieren, como las mujeres y los hombres".
En fin, libro hermoso. Transcribí todo esto escuchando "Con tu cuerpo el huracán", de Prehistóricos, y pensando: ya no tengo miedo de perderte, ya no tengo miedo de morir.
Hermosa y talentosa Siri Hustvedt, la próxima vez te leeré en inglés.