El ex detective Fernando Ilabaca presenta mucho más que un conjunto de casos resueltos mientras el formó parte de Investigaciones de Chile en "12 pasos en el crimen".
Este libro comienza con un joven recién graduado, que busca trabajo estable y llega a Investigaciones de Chile casi por descarte.
Desde ahí el día a día en tiempos sin computadoras, donde los policías debían acudir a los sitios del suceso en transporte público (y transportar a quienes arrestaban de vuelta a los cuarteles del mismo modo), con los métodos a veces poco amables de los tutores y cuando, aparentemente, TODO el mundo fumaba (en la oficina, en el bus, en la casa, en todos lados. Impresionante. Perdí la cuenta de la cantidad de cigarrillos que aparece en estas páginas).
Como impresionante es también el método de trabajo que se describe sin bases de datos para consultar y que por sobre todo enfatiza la importancia del trabajo en equipo y reconoce la relevancia de la suerte, el comentario hecho a la pasada, los encuentros fortuitos, para resolver casos que van desde el robo en lugar habitado, violaciones y homicidios.
Un libro imprescindible para quienes nos gusta leer acerca de crímenes reales, pero por sobre todo un documento histórico que nos muestra el trabajo policial según se realizó desde principios de los años 70’s y durante las siguientes décadas.