apta para el suicidio, además de un poemario, es una sublimación de dolor desde las sombras, una mirada íntima a la depresión, una alegoría de la búsqueda del equilibrio. Hay una sensación de asfixia y ganas de huir de donde no se puede, de una misma. La autora expone sus miedos más “¿hará ruido la muerte cuando llega?” Entre otros, manifiesta un lamento sórdido que “huérfanas/ mis palabras/ no las pude amamantar”. Se escucha el ruido de las cuerdas que se rompen en un ataque de pánico. Es tan gráfico, que vemos y sentimos su terrible desasosiego. Quizás no son mil muertes, sino una por cada día. Jesica, como poeta, sabe que habrá de “morir cuantas muertes sean necesarias”, para seguir escribiendo. No es un canto a la vida o la muerte, es quizás un elogio de la contingencia, un paisaje oscuro de la tragicomedia humana, con honestidad, pasión y rabia. Daniel Zetina
Poesía que me recuerda a mis crisis de depresión, pero no cuando estás que te hundes. Porque ahí, ni para un diálogo interno alcanza, no hay palabras, ni siquiera fuerzas para el suicidio. Me recuerda a cuando entras en depresión, cuando todavía se pueden romantizar los síntomas, cuando todavía puedes llegar al siquiatra.
En general te encuentras poemas con los que puedes sentirte resuelto, te relacionas con varios de ellos, pero si creo que este libro es muy difícil de leer en cualquier momento de la vida en el que te encuentes, pues si estás en un momento pleno, probablemente no logres conectar con los sentimientos de las autora. Si por el contrario te encuentras en un momento gris, es muy probable que los leas sin entusiasmo pero te podrás sentir identificado, lo malo será que no te ayudará a salir de ese momento negativo, más allá de leerte en un libro. Punto a considerar: Me encontré varios poemas que han sido escritos con aterioridad en twitter u otras redes sociales por anónimos, y eso le resta credibilidad al sentimiento de la autora. Lo lees en 15 min.