Nicolás Sartine es un capitán de la Armada que, a su regreso a España (mediado el siglo XVIII) ha tenido que dejar a su amante Catalina Lasaletta, que a la sazón se ha casado con uno de sus más enconados enemigos. Enviado a El Ferrol con la misión de construir unos astilleros que disuadan a los ingleses y averiguar quién está saboteando ese proyecto, él y sus hombres tendrán el placer de demostrar que uno de los principales implicados es el nuevo esposo de Catalina.
Me lo he pasado muy bien leyendo este libro. Tiene el problema (Común en la novela histórica) de que a veces se pasa con la inclusión de datos sobre el periodo, aunque, como lo conozco menos que otros, lo he llevado mejor que con otras novelas. Por el contrario, lo que más me ha gustado del libro es el tratamiento del personaje del protagonista, al principio da sensación de ser una especie de superhombre, pero Granados, va introduce hábilmente sus debilidades, de forma que al final nos queda un protagonista que está cansado, pero con ganas de vivir y que ha vivido mucho, pero sin convertirse en un cínico ni en un amargado, lo que no es fácil de encontrar hoy en día.
Si le añades una trama interesante y bien llevada y buenos secundarios tenemos una lectura con la que se disfruta, lo que no es poco.