Leer la poesía completa de León Felipe no es fácil, me ha llevado bastante tiempo y paciencia. No es un libro para leer del tirón, hay que parar y reflexionar. La obra pasa de lo íntimo a lo social y a lo existencial, y cada parte tiene su propio ritmo que hay que dejar que te atrape.
Lo que más me engancha es su voz tan personal y a la vez tan abierta. Ver como habla de su tiempo, de España, de la injusticia y de lo humano y lo hace con intensidad, musicalidad y sinceridad radical.
Es llamativo que siga teniendo fuerza hoy y ver cómo sus versos sobre libertad, lo humano, la vida siguen resonando igual de bien. No es un libro cómodo, pero leerlo vale totalmente la pena.