Esta obra evoca el complejo mundo femenino de la época y la relación de las mujeres con el poder. Algunas tienen nombre propio como Lucrecia, Hortensia, Cleopatra, Julia –la hija de Augusto–, Faustina, Gala Placidia; otras son menos célebres o simplemente sin nombre conocido. En las sociedades antiguas todas ellas realizaron su actividad principal en la esfera privada, como esposas y madres, y escasas veces tuvieron un protagonismo en el sector público. Aunque algunas llegaron a gobernar como hombres, no sin ser reprobadas, donde más se manifestó su influencia fue en la esfera religiosa, ocupando funciones de diosas, sacerdotisas y devotas. A lo largo de estas páginas, los autores hemos querido profundizar en aspectos menos tratados, así como proponer nuevas vías de debate sobre el papel que la mujer tuvo en la Antigüedad y dar voz a esas matronas que, auxiliadas por los escasos lizos de que disponían, urdieron parte del entramado de nuestro pasado.
Sin mucho que decir, solo que presenta una balanceada variedad de subtemas específicos en relación al tema general. Preferencia personal: Cleopatra VII: Descendiente de Farones y Emperatrices Paganas y Cristianas: Poder Oculto e Imagen Pública. Por el contrario, me parece que La mujer y su papel en la continuidad del poder. Iulia Augusti, ¿una mujer incómoda al régimen? lamentablemente requería mayor trabajo y edición; el tema es verdaderamente interesante, y si bien se nota el esfuerzo de la autora, llega a ser confuso y repetitivo durante la primera mitad.