La autora nos traslada con este libro al tercer milenio, donde una joven fotógrafa y escaladora llamada Julia, inicia su andadura al K2 en busca de su propio camino. Un relato intimista sobre las grandes cuestiones de la vida, como el amor, la fidelidad o la tolerancia, siempre con el escenario de fondo de las montañas, los glaciares y las aventuras.
Folletín de medio pelo para una tarde de verano y, desde luego, no creo que pueda considerarse literatura de montaña. Un lenguaje sencillo, de la calle, una historia muy normal, sin mayor interés, aunque nos quieran poner de fondo el K2.