La historia de cómo se construye una identidad formada por un mosaico de infinitos fragmentos de culturas diversas y relatos divergentes. Casi nada que ponerte parte de una historia la de dos personas que crecieron en pueblos polvorientos y ambientes cerrados, pero decidieron largarse a la conquista de la gran ciudad. Ellos, Jorge y Simón, sedujeron a la Buenos Aires de principios de la década de 1970 y se hicieron de oro creando un mundo de moda y lujo a base de picaresca. Su ascensión y caída es el retrato en miniatura de un país siempre en crisis, siempre víctima de la fascinación que siente por sí mismo. Pero este libro cuenta también la historia de la propia narradora, Lucía Lijtmaer, barcelonesa de apellido polaco y nacida en Argentina. Una investigación sobre cómo se construye una identidad a partir de fragmentos de culturas diversas y relatos divergentes. A lo largo de estas páginas, escritas a modo de crónica, un heterogéneo grupo formado por modistos, comerciantes, modelos, decoradoras, actrices de serie B y clientas millonarias conversa con la autora. Se diría que, de algún modo, reviven o representan para ella un pasado glorioso que quizá fue o pudo haber sido. Publicado por primera vez en 2016, este libro supuso la revelación de Lucía Lijtmaer como una escritora singular que ya ocupa una posición destacada entre las narradoras más brillantes de España y América Latina.
Lucía Lijtmaer Paskvan (1977, Buenos Aires, Argentina) es una periodista y escritora nacida en Argentina y criada en Barcelona ciudad donde se exiliaron sus padres. Es especialista en cultura pop desde la perspectiva de género.
‘Casi nada que ponerte’ parte de la idea de Lucia Lijtmaer de contar la historia de Jorge y Simón, borrosos en su memoria, pero muy presentes en las fotos que sus padres llevaron consigo a Barcelona cuando emigraron desde Argentina.
Jorge y Simón, una pareja que levantó de la nada un imperio que volvió locas a las mujeres más pudientes del Buenos Aires de las décadas entre los 70-90s. Una empresa de moda de lujo, basada en la importación de piezas exclusivas y algo de confección, pero cuyo verdadero pilar era la experiencia que generaban. Un relato de auge y caída que acompaña a la historia reciente de Argentina, al tiempo que habla de amor, salud mental y el valor de los cuidados. En definitiva, de prioridades, ¿qué queda cuándo todo acaba? ¿Cómo recuerdan aquellos años sus protagonistas? ¿Cómo contamos nuestros propios relatos? ¿Cómo elegimos recordar nuestras vidas?
Sin embargo, durante el tiempo que Lucía viajó a Argentina para investigar y entrevistarse con Jorge, Simón y su entorno, se dio cuenta de que era imposible contar su historia sin exponerse y hablar también de sí misma y de su familia.
“Dime de lo que escapas y te diré quién eres”
De esta forma nos adentramos en un texto de formación de identidad y es que “emigrar es un relato”, en su caso, el que le cuentan sus padres. Contado de forma fragmentaria y ligera, pero con una prosa muy pulida, Lijtmaer reflexiona sobre la propia vida y experiencias desde el recuerdo y la anécdota, moviéndose en un terreno nostálgico al que logra aportar toques de humor. Una historia que nos mete en la mirada del que crece entre sin entender muy bien que está en otro sitio, distinto y lejano del que fue el hogar de sus padres.
Es cierto también que esta novela tiene algo de experimental en su forma, tenemos a la autora como narradora de su vida y de su investigación sobre Jorge y Simón, pero para ahondar en la historia de estos, para combinar la información obtenida en las decenas de entrevistas, crea una obra teatral. Un recurso que a mi parece funciona de maravilla porque consigue transmitir lo curioso, lo único, lo exagerado de las situaciones y lo vivido. Al tiempo que crea una polifonía genial de voces y personalidades que permiten componer ese tapiz de relaciones que se conformaron entre alta costura, muy buen ojo, largas horas de trabajo y mucho carisma.
A pesar de que me parecido genial conocer ese pedacito de la historia salvada del olvido de J&S, escrita con tanto cariño, me quedó con la historia de Lucía, propia y compartida al tiempo con varías de sus amigas, también hijas de emigrantes argentinos. La parte donde la autora explora su lugar en el mundo, donde hay algo de novela de crecimiento y autodescubrimiento, dónde se busca comprender lo que siente tan lejos y al mismo tiempo tan dentro de ella, dónde se da cuenta de lo bueno y lo malo de haber crecido entre dos tierras sin elegirlo, con una vida en Barcelona y unos abuelos y ‘la vida que pudo ser’ a un cielo de distancia.
«Las fotos en mi casa tienen, como todo lo que rodea a mi familia, un sesgo especial: hay pocas»
@Lalitx nació en Buenos Aires en 1977 y se crio en Barcelona donde se exiliaron sus padres. En la actualidad es una periodista y escritora con una identidad cada día más potente y particular. Es, además, una de las voces del maravilloso podcast @deformesemanalidealtotal, enfocado en la divulgación cultura y la crítica sociopolítica.
En 'Casi nada que ponerte', Lucía alude a una narrativa que ella misma caracteriza como extraña. Una novela que se aleja de la ficción y se enfoca en las raíces, en los motivos, en la realidad detrás de las vidas.
En el propio prólogo nos advierte de las dificultades que ha encontrado para darle salida a una obra que se escapa de la literatura comercial y se enfoca más en un proyecto personal. Estos que, a grandes rasgos, nos hacen felices a las personas que amamos los libros por sus rarezas e identidades. Más allá de todo lo demás.
«Le tengo mucho afecto a 'Casi nada que ponerte', y, aun así, el pudor sigue apareciendo. Veo en él un intento serio de escritura con voz propia, una pasión por narrar y una voluntad de experimentar con la forma. También, por qué no, mis primeros tonteos con el humor».
Así, mientras Lucía Litjmaer investiga y escribe sobre la historia de Simón y Jorge, también lo hace sobre sí misma. Quizás en el anhelo tan necesario de saber responder de dónde venimos y quiénes somos. Lo más hermoso de esto es su humildad, la brillantez con la que maneja el lenguaje y la vida y su cálida cercanía que, hoy día, está tan lejos de lo que se publica.
¡Qué bueno es el debut de Lucía Lijtmaer! Casi nada que ponerte es una historia de lujo y moral difusa en una Argentina en tiempos más que revueltos. Una historia contada por la propia Lucía, que emigró a Barcelona con sus padres con tan solo siete meses de edad, y que volvió a Buenos Aires a conocer de primera mano una historia que siempre escuchó en su casa.
Los protagonistas de esta historia —en la que entran en juego la nostalgia heredada y la construcción de la propia identidad— son Mario y Roberto, una pareja que hizo fortuna vendiendo moda europea a la clase alta de Buenos Aires durante la(s) dictadura(s). Pero lo que me interesa no es lo que se cuenta, y mira que tiene miga: una pareja homosexual que cuenta con el favor del régimen, lujo, exclusividad, extravagancia… Lo que me interesa es cómo se cuenta (a ratos crónica periodística, a ratos obra de teatro) y cómo la autora hilvana con maestría y generosidad su propia historia entre los relatos de Mario, Roberto y allegados para crear una pieza exclusiva, mezcla de realidad y recuerdo, de esas que parece difícil encontrar en nuestro país, como sucedía con los vestidos a los que Roberto ponía su toque personal.
La historia empieza y termina con un avión. Lo del medio es magia.
Quería mucho que me gustara porque lucia me cae muy bien pero no hubo manera. Cuando describe recoleta como un barrio variado o dice que la oligarquía argentina tiene cara de italianos e ingleses me agarré fuerte fuerte. Las mejores partes por lejos me parecieron las que habla de su historia y la historia de las hijas de otrxs argentinxs sin pretensiones de conectarlo con “lo argentino””””, que es lo que intenta contarnos en todo el resto del libro. Me parece que hace falta un poco más que pasar dos o tres veranos de tu niñez para poder explicar la idiosincrasia argentina pero mueno que se yo
He tenido que forzarme a terminarlo y me da mucha pena. Me ha parecido una prosa fragmentada y, en muchas ocasiones, repetitiva. No he terminado de ver el interés de la historia de Simón y Jorge aunque quizá solo sea porque me llamaba mucho más el relato de la persona emigrada que el de los modistos.
Leer a Lijmaer es como música para los oídos. Me ha encantado la idea del libro y cómo la ha desarrollado. Me hubiese gustado saber más, porque es imposible no querer saber más de Jorge y Simón.
Hacía tiempo que quería que me gustara Lucía Lijtmaer pero no lo lograba. Por fin, más vale tarde que nunca. Este libro es original, aunque su premisa es remanida (en la senda del nuevo periodismo), no le teme a expresar sus inseguridades y nunca mira desde la superioridad ni desde el sarcasmo. Se permite flaquear, se permite la debilidad y adquiere la fuerza de lo mínimo, como decía Deleuze, la posición de minoridad (¿?)
Bueno las casualidades que envuelven mi lectura de este libro son importantes. Empezando porque fui por primera vez a Buenos Aires apenas un par de meses después de leerlo y me hospedé sin saberlo, por pura casualidad, frente a La Colorada; y siguiendo porque coincidí con la autora en tiempo en la misma ciudad y porque había estado un par de semanas antes viéndola en directo. Antes no pero ahora creo en el destino. Lucía te quiero, creo que tenemos que ser amigas
PD: el libro me encantó, pero me quedé con ganas de más.
Conocía a Lucía como oyente habitual del podcast "Deforme Semanal", pero no había sentido ninguna curiosidad por acercarme a su literatura. Un regalo navideño elegido por mi hijo me puso a las puertas de este estupendo libro en el que he descubierto a una autora con voz propia. Y son varias y muy buenas las que he conocido en los últimos meses. Casi nada que ponerse es una crónica en la que Lijtmaer se apoya en el auge y caída de una empresa icónica en Buenos Aires, para ofrecernos una visión íntima de una parte de su vida, de su dicotomía como persona que, aunque asentada en Barcelona, aún siente sus raíces al otro lado del charco y para exponernos un mirada sobre la evolución de Argentina desde las tres últimas décadas del XX hasta el comienzo del XXI. Un libro muy bien escrito, ágil, irónico, aderezado con las dosis justas de un equilibrado sentido del humor y con gotas de nostalgia, porque es evidente que estas páginas hay mucha piel de la escritora. Me han quedado unas ganas infinitas de introducirme en esa Casa Colorada cuando estaba en plena cresta de la ola y conocer a todos los personajes que la poblaban. Por ponerme puntillitas (a veces soy así de bobo) diré que me parece que se centra demasiado en Simón y deja escapar las oportunidades que ofrece desde la perspectiva literaria el personaje de Jorge; y que cae en la reiteración de algunos detalles. Si no fuera por este par de tonterías mías, le hubiera otorgado las 5 estrellas. En cualquier caso, me ha gustado mucho y seguiré leyendo a esta autora. Voy a por otro amor, a ver que sale.
Tengo debilidad por Lucía Lijtmaer, no me escondo. Quedo fascinada por el juego de espejos y la forma de contar su historia y la de sus padres, la realidad confusa de ser hija de migrantes, a través de los baúles mágicos de Jorge y Simón. Una narrativa que engancha y esconde grietas a través de las cuales asoma el pasado más oscuro de la Argentina actual.
Muy lento, aburrido, me forcé a terminarlo. Creo que debes ser argentino para poder disfrutar del libro, ya que al leer el libro te nombran a muchas personas y de todas ellas solo sabía de la existencia de Alan Deloin. Incluso busque por internet fotos de los famosos protagonistas de esta historia, pero no hay fotos de ellos, no son tan famosos como se describe en el libro, que se los peleaban, que eran los únicos de Argentina, una mentira.
Frases:
1. Caótico y encantador a un tiempo. 2. Los recuerdos son como mitos, amplios y espectrales. 3. Y él conoce a las mujeres ricas, sabe como tratarlas. 4. Al fin y al cabo tiene buen gusto, y él sabe que el gusto es algo que no se adquiere, que se tiene o no se tiene 5. Las mujeres son criaturas voraces, nunca tienen suficiente. 6. Exigir es una impertinencia. Pedir es un derecho universal. 7. El dinero se convierte en el único motor de la fantasía que te aísla de la pobreza por completo. 8. Por más que yo sea puntual, Jorge siempre me espera. 9. Para llegar a donde quieras en esta vida, las mujeres son la clave. 10. Dependiendo de a quién conocieras, gozabas de impunidad total. 11. El contraste que halló entre su brusquedad y la labilidad de Jorge sigue impresionándome. 12. Podías caerle muy bien o fatal. 13. Argentina es un país que me hace sentir menos femenina. 14. Y las mujeres aspiran a ser queridas, menuda noticia. Una mujer que anhela es una mujer al borde de algo. 15. Agotó su belleza frente a un espejo. 16. Al verla uno tiene la certeza de que se trata de alguien. 17. Que país esquizofrénico, pienso. 18. Es una de sus musas, quizá la más bella. 19. Muy hermosa, demasiado para que vaya por ahí, todos se enamoran un poquito de ella. 20. Ella estaba muy enamorada y no lo mando al carajo. 21. No se puede hacer buena literatura sobre en qué consiste ese encanto que poseen algunas, pero pese q todo, es inmediatamente reconocible. 22. Nosotras éramos otra cosa: mucho menos mediáticas, pero más espontáneas y también, exclusivas. 23. Todo era hermoso e inalcanzable a la vez. 24. En este invierno que parece primavera. 25. Que fácil me resulta entender que cada una de nosotras tuviera un primer novio argentino. 26. Era alguien que nos decía cosas preciosas al oído que no habíamos escuchado antes. 27. Estaba tan enamorado de ella que hacía cuanto le pedía 28. Ahí debería de haber aprendido que la nostalgia, cuando es heredada, es falsa y no sirve para nada. 29. Si no le gustabas, era terrorífico, sin piedad. 30. No me gustas y no sos para mi. 31. No tengas miedo en gastar, esto te va a traer el doble. 32. Tenía un carácter muy jodido porque estaba acostumbrado al mando. 33. El trabajo es lo que nos aleja de la muerte. 34. En nuestra burbuja no entraba nadie. Nuestro espacio privado no fue invadido jamás. 35. La sensación de ser una extranjera total en un lugar desconocido. 36. Son miradas dobles: ansiosas, buscando reconocer a alguien, pero sabiendo que estas siento contemplada. 37. Si hay alternativas, dejas de ser único. 38. Nosotros no elevamos dejando atrás a los muertos porque tenemos que vivir.
Me ha sorprendido gratamente. La búsqueda de una historia, la de Jorge y Simón, se convierte en la de sí misma, una mujer cuya familia emigró a España desde Argentina y que desde entonces vivió entre dos mundos.
muy personal y cercano. la autora se abre y narra una historia real de unos conocidos suyos. moda y argentina en los 80. he acabado llorando en el autobús
Casi nada que ponerte es un libro que me ha generado sentimientos encontrados. Por momentos me ha resultado una lectura interesante, con una estructura que desafía lo convencional y una voz narrativa que se atreve a experimentar con capítulos que adoptan la forma de obra teatral, otros que rozan la crónica o el diario íntimo… Esa libertad formal me ha parecido un gesto valiente por parte de Lucía. Sin embargo, no siempre he logrado conectar con la historia principal, la de Jorge y Simón, que a ratos me ha resultado repetitiva y menos potente de lo que prometía. En cambio, me ha gustado mucho más el otro hilo narrativo, el más autobiográfico, donde la autora reflexiona sobre su experiencia como emigrante argentina en España y sobre la red de amigas que la rodea. En esas páginas, a mi parecer, la escritura se vuelve más honesta y cercana, y es ahí donde he sentido que el libro respiraba con mayor naturalidad.
Me han parecido muy interesantes las reflexiones sobre cómo marca tu identidad el ser hija de migrantes y sus apuntes sobre el proceso de escritura de la historia de Jorge y Simón. Con ellos, la verdad, no he conseguido conectar. Pero es una novela entretenida y la forma de escribir de Lucía me ha dejado con ganas de leer Cauterio.
La escritura de Lucía Lijtmaer me gusta mucho. Su manera de narrar y su honestidad. Sin embargo, siento que la historia de este libro, la de Jorge y Simón, no da para tanto.
Y me da algo de rabia, porque me habría encantado que este libro me gustase más.
En el prólogo explica como el libro tardo en ser publicado porque fue considerado “demasiado raro”. Me pase el resto del libro deseando que eso fuera verdad. Encuentra gente con el potencial de narrativas espectaculares y procede a hacer preguntas y escribir historias estandarizadas—el equivalente literario a “cómo estas, bien y tú”. Por ejemplo, escribe como Simón y Jorge hicieron dinero, como si fuera lo mas interesante de su historia. Hace el personaje principal de sus lazos su productividad económica y no su apoyo mutuo o su supervivencia o sus aspiraciones o su afecto. También, no me encanta como caracteriza a Simón porque se siente como personificación: desde su descripción deshumanizante—ya sea desde la perspectiva de genio o desaparecido—hasta como narra la perspectiva de Simón—para el final—en tercera persona omnipresente.
Este libro ha sido como escuchar hablar a Lucía en Deforme Semanal, he tenido presente su voz durante todo el libro.
Habiendo escuchado todos y cada uno de los podcasts, cuando habla de gente rica, extravagante, de glamour, ambientes embriagadores, paredes de marmol rosa, lamparas de araña, gente obsesiva, el rococo, Maria Callas, la Argentina de los 90... Me ha remitido a muchas otras historias que ha contado ella en el programa, salvo que esta la ha escrito ella, mezclando la ficción con vivencias personales.
Me ha gustado el libro, es como cuando dejo un programa a medias, que necesito acabarlo, y yo que pensaba q no estaba enganchada, resulta que sí que lo estaba. Así lo he vivido jjj🤍
Bonito libro en que, mezclando tiempos de narración y géneros literarios, se hace reflexionar al lector acerca de la inclusión y el sentimiento de pertenencia a lugares que son o han sido nuestro hogar.
La autora combina, con la historia de una pareja amiga, su paso de niña a adolescente y a adulta, volando constantemente entre dos mundos: la Argentina de finales de siglo y una Barcelona que quiere ser acogedora pero se resiste a darle el lugar que merece.
El crecimiento de los negocios de esta pareja, las inquietudes personales de la autora y la historia de su Argentina natal llevan a los personajes por un camino de éxitos, fracasos y muchos aprendizajes que, generalmente, serán compartidos.
Vaya qué libro tan entretenido, lo leí en un fin de semana y fue un encuentro lindo. Es mi primer acercamiento a Lijtmaer, y me ha gustado su manera tan sencilla de contar su historia. Por ratos me parece lineal y somera, pero a ratos se convierte en cautivadora e interesante. Tiene razón cuando dice que en una familia de mudanzas y migrantes poco se recuerda del pasado, o a veces es difícil saber mucho de tus familiares del pasado; casi ni hay fotografías en las salas ni en los baúles. Es un acercamiento a la sociedad argentina; su evolución; su decadencia y su relación con el mundo.
Me ha gustado la nostalgia, lo bien expresado del exilio y la identidad a veces confusa de los hijos de migrantes.
Buena introducción a las crisis y regímenes de Argentina, enlazándolo con el mundo de la moda de una forma entretenida.
Quizá me haya faltado algo mas de historia, recursos como imágenes (se hace referencia a muchos edificios y personajes que son fácilmente googleables)y alguna forma de enriquecer la historia.
En general me ha gustado y se lee en un plis plas.
3,5 ⭐️ Bueno, hermoso documental con tintes de novela sobre la moda en Argentina en las última décadas del siglo pasado. Está narrado con tanta devoción a la obra que hasta te terminas encariñando con las personas que son parte de ella ❤️
Y como si eso fuera poco, te mete contexto político en la construcción de la propia identidad y la elección de cómo presentarte al mundo desde la vestimenta. MASTER PIECE, recomendado 🤙🏻
Ays, qué buena lectura. Este libro es una mezcla de crónica, diario y por momentos cuasi relato. Lijtmaer te atrapa con la historia de Jorge y Simón que no es sino una alegoría de Argentina, del esplendor y el declive. Adoré.
Al principio no conseguía encontrar la relación entre la historia personal de Lucía Lijtmaer y la de Jorge y Simón. Pero a medida que iba avanzando, he empatizado mucho con ella y disfrutado de su historia.
De Lucía he leído casi todo y este creo que es el que más me ha gustado, incluso más que Cauterio.
La trama de la protagonista en Argentina, su familia, la vida en Barcelona.. me ha atrapado mucho. Quiero saber más sobre eso. Ya me pasó con Marrón de Roció Quillahuaman, siento que he habitado la misma ciudad que ellas, los mismos lugares y referentes, pero viviendo realidades familiares y culturales(?) muy distintas.