Al principio me costó poder seguir el estilo narrativo del autor, pero conforme fueron avanzando los últimos capítulos, sobre todo los últimos tres, el texto fluía con una maestría impresionante. El capítulo de la conclusión es excelente en su organización de las ideas. Y yo lo recomendaría leer sólo si se lee el libro completo. Este libro es muy visual y esclarecedor, me ayudó a observar la evolución de algunas ideas de la filosofía occidental que, bajo esta nueva luz, hoy para mí, poseen un significado distinto. Como estudiante de ciencias, me hizo cambiar mi postura ante mi disciplina, y me alentó a leer más libros de filosofía. Lo único que me gustaría que hubiera tomado en cuenta el autor, a pesar de que le quedaría un libro de 3000 páginas, es que tomara filósof@s de más partes del mundo, de diferentes épocas. Sobre todo, del lado oriental que fue el más relegado. Creo además que se concentró mucho en unos cuantos autores, y que a veces se centraba más en la evolución de un concepto, que en explicar su lógica. Sin embargo, este libro ayuda a comprender a lo que se dedica un filósofo. Me queda al final ganas de releerlo ya con mucho más conocimiento de los filósofos que habla, y con un entendimiento mayor de su forma de escribir. Repito, los últimos capítulos (desde el de Alma hasta la Conclusión), son geniales. Deberías releerlos mínimo tres veces.