Aborda problemáticas y discusiones sobre un corpus reducido de obras visuales en Argentina entre 1910-2010. Intenta repensar críticamente los procesos de circulación y valorización, así como las nuevas lecturas, seleccionando un conjunto de producciones paradigmáticas que fueron dejadas de lado en la organización del relato historiográfico. Se trata de ofrecer, a la vez, diferentes enfoques que ponen en tensión la compleja relación entre arte y política durante los cambiantes contextos históricos y de modernización acaecidos a lo largo del segundo centenario. De esta forma, analiza las posiciones de modernidad y vanguardia entre el arte y la política de 1910 a 1955, la violencia, censura y experiencias radicale por fuera de los límites del arte, de 1955 a 1976, el arte y la política en su condición revolucionaria y de transformación social y el resurgir de la pintura durante el gobierno de facto y el retorno de la democracia, de 1976 a 2010.