Aguinis quiere entender al país y a sus habitantes porque ¿dice- los ama, los admira, lo enternecen y los desconciertan. Con una prosa amena y el estilo que le es propio, aborda los temas más controvertidos de los últimos tiempos, y lo hace descarnadamente, sin ambigüedades. El pasado y el presente se entrelazan en este caso para facilitar una mayor comprensión de la Argentina de hoy y de nosotros mismos
No sé por dónde empezar para nombrar todos los motivos que me llevaron a darle un 5 a este libro...
En primer lugar, siempre me gustó leer sobre historia y sobre política, pero hace mucho tiempo que, para desintoxicar un poco la cabeza de tanta realidad, vengo leyendo prácticamente sólo ficción, cosa que siempre disfruté también. Bueno, acá se habla y se reflexiona sobre situaciones "terrenales", pero con una belleza literaria, que lo acerca a la ficción (lo cual es totalmente coherente en este país, Argentina, donde pasan cosas tan insólitas, que aunque uno las viva, cuesta creerlas).
En segundo lugar, no es un simple recuento histórico de hechos sucedidos, sino una reflexión de por qué los argentinos somos como somos, por qué la Argentina es como es, a la luz de nuestro pasado, con una actualidad que realmente da escalofríos. Me sirvió para entender un poco un montón de cosas, para pensar un montón de cosas que simplemente damos por sentado.
Cualquier argentino me va a entender esto: tenemos con nuestro país, una relación totalmente tóxica, en la que un día podemos levantar el pecho con orgullo, pintarnos la bandera en la cara y decir sin absolutamente ninguna duda y sin temor a equivocarnos: "Somos el mejor país del mundo", y al otro día (literalmente hablando), decir también de manera tajante y sin dudas, una de las frases más escuchadas y más repetidas por nosotros mismos: "Qué país de mierda". Así somos, pasionales, extremistas. Y con este libro, que encima como argentino, me confronta también conmigo mismo, uno pasa de la risa, a la indignación, del orgullo a la vergüenza.
Y el tercero pero más importante motivo, es haber sacado un libro perdido entre revistas viejas de la casa de mi mamá, abrir la primera página y leer: "Con mucho cariño para Nelson José en esta nueva etapa que hoy comienza, de su abuelita Juana A.Y de Correa. 17/12/06 (egreso de secundaria)". Y ahí se me hace en el estómago un nudo de emoción al ver la firma de mi abuelita que tanto quise y hace mucho que no está 😥☺️, por eso este libro tan pero tan acertadamente elegido para mí, no puede tener otra calificación que 5 nelsitos 🧒🧒🧒🧒🧒.
PD: Tiene hojas dobladas, pero no recuerdo haberlo leído antes, quizá fue mí papá, que tampoco está. De cualquier manera, agradezco haberlo leído 18 años después porque lo siento como un nuevo mimo de mi abuelita, después de mucho, mucho tiempo. Y lo necesitaba.
El libro, escrito en tercera persona, es un compendio de las ideas propias del autor. Carece de fidelidad histórica. Rebalsa de pre juicios. Es en muchos casos ofensivo y discriminatorio. Se encarga de encontrar en el peronismo y en políticas económicas que atiendan a reclamos populares los males del país. Omite para ello en forma burda la responsabilidad de las políticas económicas liberales que endeudaron a la población por muchos más años de los que pueda imaginar. Amante de políticas neo liberales y de de privilegios de las clases sociales altas, culpa a los aumentos salariales de la inflación, victimiza a los empresarios y luego habla del mal de rencor en los argentinos por el pedido de justicia en los reclamos sindicales, haciendo referencia a "venganzas" de las clases sociales bajas y medias, haciendo un llamado al apaciguamiento. Lo bueno de la lectura de este tipo de libros, es verificar lo tendencioso que puede llegar a ser la manipulación de la historia y que pone al descubierto el "pensamiento" de ciertos personajes.
Un pais de novela posee méritos propios, tanto por su calidad literaria como por el contenido informativo y revelador que enriquece la obra. Está escrita con un estilo de fraseo breve, denso y penetrante, que será apreciado por sus lectores. La actitud crítica es constante e incisiva. Algunos escapes agresivos han de atribuirse al deseo de entender las contradicciones y enigmas de la Argentina y los argentinos, a quienes el escritor ama y admira, pero que la vez lo desconciertan con sus laberintos mentales y de comportamientos. En cifra: Un país de novelo sitúa a Marcos Aguinis entre los buenos ensayistas en la Argentina de nuestro tiempo.
Corroboré el carácter cíclico de nuestra historia. Releyendo al azar frases subrayadas me encuentro que en la época de Rosas "la aristocracia ganadera monopoliza el poder político y las clases populares se someten al régimen de la estancia". Con el problema actual del campo, esto suena conocido. Otra: "pero una fábrica que se instala en 1873 para producir tejidos con la baratísima materia prima existente debe cerrar por no poder competir con los artículos importados". ¿Cuántas veces oímos este "canto"?
Escrito en 2001 , esta es una edición revisada en 2003. Es una historia argentina que intenta ser diferente, mantener mucha ironía y a veces cierta vena poética. Es bueno Aguinis pero este libro lo encontré demasiado solemne para un libro académico y demasiado poéticamente pretencioso para un libro de divulgación general. Lo seguiré leyendo de todas maneras. Rara vez falla.