La historia está potente, vaya que sí.
En este tomo continuamos con las luchas entre nuestros piratas y los miembros del CP9. La verdad es que en general las batallas estuvieron muy bien, destaco la de Zoro, porque me fascina ver cómo pelea, es letal. La única que no me gustó fue la de Nami y Kalifa, ya comenté en el volumen anterior que el motivo de que se enfrenten me parece machista, y en este tomo sinceramente hay escenas que digo... ¿son necesarias, en serio?
Pero bueno, como he dicho, en general son peleas llenas de acción, sentimiento, y vemos las capacidades de nuestros protagonistas al máximo nivel. De Luffy ya habíamos visto ese estilo de combate, pero parece ser que Sanji ha aprendido algo nuevo... Por otro lado, ver a Chopper en su forma monstruosa me ha dado bastante miedo. Me gusta que Nami y Usopp también hayan tenido momentos en los que se lucen en combate, al fin y al cabo, cada uno de los miembros de la tripulación es hábil en algo y es genial ver cómo aprovechan esas fortalezas, algunas muy diferentes entre sí.
Me ha partido el corazón ver a Robin tan indefensa, pero me gusta cómo confía en sus nakamas ciegamente y mantiene la esperanza de que la rescaten de su inminente final. Todo queda en un punto clave, como cada tomo últimamente, parece que el arco está próximo a su desenlace, y yo no puedo esperar para saber cómo termina. De hecho, diría que el arco Water Seven- Enies Lobby está siendo mi preferido de los que he leído, y eso que el de Arabasta me encantó.