Interesante libro acerca de la vida y andares de Cuauhtémoc, el último emperador azteca. Además funciona como una crónica de la conquista, redactada en una forma amena y nada tediosa por Salvador Toscano, aunque concluida, tras su trágica muerte, por Rafael Heliodoro Valle, quien también prologa la obra.
Es más que nada un ensayo. Toscano, como buen historiador, recurre a las fuentes precisas para hacerse una buena idea de los ires y venires del Emperador hasta su muerte, aunque en ocasiones, y supongo que por la carencia de más documentación fidedigna, pareciera decantarse demasiado por la figura de Hernán Cortés. Resulta sobrecogedora la narración del asedio sobre Tenochtitlan y las precisas descripciones de la violencia infringida por los conquistadores, así como el candor e impotencia de los defensores, todo narrado desde un punto de vista objetivo con la historia, pero sin perder una cierta sensibilidad poética muy difícil de encontrar en otros textos de naturaleza similar.
Dado que Toscano no pudo terminar la obra, fue Rafael Heliodoro Valle quien la concluyó, y aunque se esforzó por mantener el tono, si se nota mucho el cambio de estilo entre uno y otro. Es el único prietito que se le puede poner al libro, sin embargo no es impedimento para que sirva como tributo tanto a la memoria de Cuauhtémoc como de Salvador Toscano.