Javier Tomeo estudió derecho y criminología en la Universidad de Barcelona. En los años cincuenta escribió literatura popular (novelas del oeste, de terror, etc..) bajo el pseudónimo «Frantz Keller» para la Editorial Bruguera. En 1963 editó, junto a Juan María Estadella, La brujería y la superstición en Cataluña. Pero no fue hasta unos años después, en el 1967, cuando se publicó su primera novela "seria". Su novela 'El Unicornio', aparecida en 1971, le hizo ganar el premio de novela corta Ciudad de Barbastro. En esa década aparecieron algunos de sus títulos más significativos como ahora "El castillo de la carta cifrada".
En la década de los ochenta se confirmó como uno de los mejores y más personales narradores españoles contemporáneos. En la producción de esos años destaca 'Diálogo en re mayor' y 'Amado monstruo', acaso sus obras más exitosas.
Su universo literario creció en los noventa con la publicación de numerosos libros: El gallitigre (1990), El crimen del cine Oriente (1995), Los misterios de la ópera (1997), Napoleón VII (1999) o Cuentos perversos (2002), entre otros.
En los últimos meses de su vida tuvo múltiples complicaciones de su diabetes y falleció a los 80 años por una grave infección en el Hospital Sagrado Corazón de Barcelona.
El 26 de junio de 2013 se celebró en Barcelona un funeral laico. El 27 de junio fue enterrado en el cementerio de Quicena.
Con un nombre tan ilustre que evoca tiempos pasados, el nuevo bestiario, es tan interesante e ilustrativo como sus homólogos escritos en la edad media. Y es que es todo un muestrario lleno de curiosidades históricas y biológicas sobre todo tipo de animales. Eso si, no encontrarás en este libro ninguna criatura mitológica ni demasiado exótica; todos son animales de lo más comunes y, la mayoría, ampliamente conocidos.
El autor, Javier Tomeo, resulta un escritor aceptable. Pero, creo, que el tema del libro le ha jugado una mala pasada, consiguiendo que su estilo de escritura sea burdo y simplón. Por ello cuenta con una prosa bastante sosa y muy anodina, un lenguaje pragmático aunque en ocasiones sea, excesivamente pedante y unas descripciones realmente parcas y escuetas. Sin embargo, la estructura del texto, compuesta por pequeños capítulos (con continuación o no, dependiendo del animal ), me ha gustado mucho y ha conseguido mejorar la experiencia lectora, hasta el punto de poder terminarlo en muy poco tiempo.
El nuevo bestiario, no tiene una historia que contar propiamente dicha. Es solo una clasificación de diferentes tipos de animales. No hay ninguna agrupación específica. Se mezclan los mamíferos con las aves, reptiles, anfibios, e insectos. Pero lo que si es común es el esquema de cada capítulo que, básicamente, contiene un pequeño diálogo del autor con el animal en cuestión. Estas "discusiones" tratan sobre todo de desmentir (o no) las diferentes leyendas sobre cada animal. Así que siempre aprendes cosas nuevas sobre la fauna en general. Pero, entre medias, Tomeo desliza sutilmente algunos temas universales sobre la condición humana, utilizando el clásico truco de la personificación animal, para denunciar debilidades y ensalzar virtudes humanas.
En suma, El nuevo bestiario, es una lectura entretenida que no pretende ser nada más de lo que es. Resulta interesante en algunos momentos, pero poco más. Y es que los humanos y los animales no somos tan distintos después de todo....