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Los puercos de Circe

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Madrid. 1973. Josefina Betancor. 18x12. 307p.

307 pages, Unknown Binding

Published January 1, 1973

16 people want to read

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Luis Alemany

12 books

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Profile Image for Joel González.
100 reviews4 followers
March 31, 2024
Hace aproximadamente tres horas que terminé el libro, y en el trayecto desde Los Cristianos hasta mi casa creo que más o menos he conseguido concluir la reflexión que ha estado dando vueltas en mi cabeza durante estos últimos días.

Este es el cuarto libro que leo para la asignatura de Literatura de Canarias y todos me han parecido maravillosos. Por un lado, es cierto que una asignatura universitaria de literatura hace un cribado de los que se consideran los mejores textos de una época, región o temática determinada; por ende, sería más o menos normal, incluso esperable, que todos me parezcan buenos. Es lo que tiene sentido (aunque a veces no se haga exactamente así). Sin embargo, esta no es, obviamente, la primera asignatura de literatura que tengo (es, de hecho, la duodécima) y no me había pasado algo así nunca. Lo más parecido fue con Del modernismo a las vanguardias, con lecturas como Niebla o El árbol de la ciencia, que fueron un respiro de esos textos obligatorios que había que leer porque sí, por el título, para el examen. Sin embargo, creo que he tenido esta reacción a estos textos porque me han proporcionado una doble respuesta.

En primer lugar, han supuesto la respuesta a una orfandad literaria (incluso artística) que llevo años cargando. No me malinterpreten: no creo que sea para nada necesario una identificación del lector en los personajes o en el entorno de una novela para ser capaz de disfrutarla en su máxima medida. Pero es cierto que de vez en cuando es bueno recordar en una época en la que quizás ya no se lee tanto (o eso se dice) que la literatura no es algo muerto ni distante, que sigue presente, que de las conversaciones de casa de tu abuela, de la universidad (de la tuya, no otra en Madrid o París o Londres) puede obtenerse algo artístico; que de tu variedad lingüística puede salir algo de igual calidad que del castellano más cerrado y, aparentemente y con muchas comillas, "puro". Y sí, hablo de actualidad en un libro que terminó de escribirse en 1970 porque muchísimos aspectos siguen vigentes. Por suerte (y aunque a lo mejor tras este párrafo no lo parezca) hace tiempo que he superado ese complejo de inferioridad que se nos inculca de alguna que otra manera a los canarios, ya sea en la escuela o en las redes sociales, y que ha sido perpetuado por los mismos canarios, no por los peninsulares, de creernos nosotros mismos incapaces de muchas cosas. Entonces, es refrescante leer un texto que consideras apasionante y que digas, coño, si este habla como yo, si esto lo dice mi tía, si esta conversación la he tenido yo con mis amigos mil veces. Admito que, por un lado, esta falta de referentes ha sido parcialmente consecuencia una falta de interés mío, pero si desde pequeños en el Archipiélago se enseñan el arte, las ciencias, la Historia, como algo externo, si se piensa que el único valor que tiene lo de aquí es, precisamente, que es de aquí (como si eso fuera poco), es mucho más complicado, en mi opinión, fomentar la curiosidad, la investigación y la formación personal.

En segundo lugar, han supuesto la respuesta, mediante las reflexiones que sobre todo este último libro plantea, de manera muy parcial, a ciertas cuestiones existencialistas, vitalistas, que plantea la propia literatura. Es decir, leer ciertos libros supone obtener preocupaciones que antes no tenías, que es el precio a pagar por expandir tus conocimientos en algo (qué friki estoy sonando), ya que muchos escritores escriben (artistas crean) sobre lo que les atormenta, sus inseguridades, sus miedos más profundos y eso a veces se contagia al lector. No obstante, hay también miedos propios que uno nunca sabe bien de dónde vienen, ni cuánto tiempo llevan instaurados en ti, ciertas preocupaciones, muchas inquietudes de las que nunca se habla. Y, como decía Pedro García Cabrera, somos, más que otros pueblos, "en función del paisaje", por lo que la coincidencia de entorno supondría coincidencia de ciertas intranquilidades puntuales.

Aunque esta reflexión trate de la literatura canaria en general y me quedan libros por leer que a lo mejor ni fu ni fa, he decidido escribirla ya porque Los puercos de Circe ha sido el final de un ciclo personal. Se me tienen que haber pasado muchísimas cosas y hay otras que sé que no he terminado de comprender. Algunos fragmentos:

Tú no pensabas que existiesen otras cosas. Sabías, ¡claro!, que había guerras en el mundo, que en la Península había trenes y pasaban, a veces, algunas cosas: que las mujeres se encerraban en las iglesias, que los estudiantes estaban siempre de huelga y que algunos se tiraban, ¡fíjese usted qué cosas!, por las ventanas. Claro está que sabías más cosas, que en Europa había mucha más libertad para todo, los chicos y las chicas salían solos siempre y no hacía falta estar casados, ni ser ni novios ni nada para..., ¡y muchas más cosas, pues no faltaba más! Pero era lejano, como cuando nos explican algo y se queda un poquito por el camino y solo nos llega la sombra, o el eco, o vaya usted a saber; como las frases que están en los libros del Instituto o en los apuntes de clase: la renta per capita, el Modernismo, la segunda república, la guerra civil, la generación del 27.

(...) porque todo, todo, todo, empieza y termina entre estas cuatro costas que nos unen, que nos separan, que nos encierran, que nos limitan, ¡esa!, ¡esa es la palabra!: que nos limitan, que nos constriñen, que nos marcan la falsilla a la cual debemos atenernos forzosamente, nos basta con eso..., estamos excusados de todo lo que vaya más allá del terreno que podemos recorrer con los zapatos, nada ―nada verdaderamente importante, queda claro― puede trascender en absoluto por encima de las aguas azuladas: nada puede caminar por encima de las olas sin hundirse, sin anularse definitivamente: es necesario que todo quede entre nosotros, que nos pertenezca verdaderamente, para que podamos manejarlo como creamos más conveniente, para que podamos darle la forma que nos apetezca (...)

Rollos aleatorios:
- Hay una parte del libro que trata de ver la isla desde fuera y que habla del sur. Fue una pasada leerla en el barco mientras observaba todo lo que se contaba en el libro y cómo había tantas cosas inmutables cinco décadas después.
- Como decía Manolo Vieira, qué bonito es el coño canario.
- En fin, siento que se me quedan muchísimas cosas por decir y que tengo que dejar que la lectura marine en mi cabeza, pero si ahora con la mente fresca no intentaba terminar de ordenar mis pensamientos, no iba a hacerlo ni mañana ni pasado.
Profile Image for Marcos Dosantos.
157 reviews16 followers
December 5, 2022
Una lectura muy particular. Publicada en 1973, esta novela canaria satírica sortea la censura franquista y nos adentra en las desgracias cotidianas de la burguesía de provincias. Tiene luces y sombras, pero merece la pena detenerse en su estilo, que recuerda en ocasiones a TTT, de Cabrera Infante.
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