Cuando fue secuestrado, a plena luz del día, en mitad de una de las ciudades más pobladas de México, la vida del empresario Alberto de la Fuente cambió para siempre. El que comenzaba como uno más de las decenas de miles de secuestros cometidos cada año en un país en el que este delito de codicia se ha convertido en una lucrativa industria terminaría siendo uno de los más largos y angustiosos en la historia de México. Esta es la crónica de nueve meses de infame cautiverio dentro de una diminuta celda prefabricada. Los 290 días para elegir, una y otra vez y a pesar de todo, continuar viviendo para volver a abrazar a su familia.
Las páginas de La caja. Crónica de un secuestro de 290 días son una incursión privilegiada y sin filtros en la mente del superviviente de una situación límite. Su descarnada narración nos permite reflexionar sobre la capacidad del ser humano para superar las adversidades más terribles y nos recuerda que, incluso en los momentos más oscuros, la voluntad humana y el amor pueden ser más fuertes que cualquier encierro. El autor nos muestra cómo es posible salir fortalecido de la experiencia más traumática.
"Este es un libro aterrador y hermoso, abismal y valiente. Su voz ilumina una tragedia, nos obliga a mirarla" Ángeles Mastretta Escritora
Una historia super interesante, difícil también porque no soy quién para juzgar una experiencia en la vida como esta, haber estado 290 días secuestrado, uno de los mas largos en México. Bien emotivo y desesperante a ratos, pero se me hizo repetitivo hasta el cansancio en otros incluso rayando en un libro de autoayuda, superación personal de cercanía y descubrimiento a dios, ahí me perdió un poco. Notable como testimonio personal.
Leer este libro para mi fue un adentrarme de alguna manera con Alberto a ese lugar oscuro, de angustia, ansiedad, desolación y dolor. Fue lento y duro pero para mi fue solo una lectura, para él, una cruel realidad. Si la intención del autor es hacernos despertar, concientizar en el tema, creo que no solo te hace mirar de frente el tema que todos los mexicanos queremos evadir, sino que te lleva mucho más allá. No hay momento alguno que no sientas el corazón acelerado, una mezcla de desesperación con dolor y sufrimiento, pero también mucha mucha ternura y amor. En los días que estaba leyendo el libro, mientras dormía, mis sueños se entremezclaron con el libro y lo único que quería es que terminara esa agonía. El amor lo cura todo. Alberto y su familia son el ejemplo de ello.
Leer este libro me provocó una cantidad enorme de sentimientos encontrados. La detallada descripción de lo que vivió el autor, hace imposible no empatizar mientras lo relata; pero en especial, lo que sintió, pensó y tuvo que trabajar mental y espiritualmente dentro de la caja para mantenerse en una pieza. Si leer su experiencia resulta muy crudo, no puedo imaginarme lo que debió ser vivirlo en primera persona. Sus líneas te provocan rabia, tristeza y desesperanza, pero la detallada narración de su forma de luchar internamente por no deshumanizarse, me llegó a partes que difícilmente se logra con un libro. Muy recomendable 👌🏻.
Hoy terminé "La caja", fue como sostener el aliento durante casi un mes y medio y por fin soltar. Lloré mucho con los últimos capítulos. Me liberé del encierro en el que también me tuvo Alberto durante este tiempo. Me quedo con el impresionante dominio de la mente que logró y con la gran retrospección que hizo el autor de si mismo. Para la mente, todo lo que se piensa es real. Gracias por compartir tu historia.
Uffff!!! Vaya libro. Cuando evalué la opción de leerlo, no quería que fuera el morbo lo que me adentrara en su lectura, nada más lejos de mi interés. Me parecía muy interesante leer de primera voz la experiencia de ser privado de tu libertad. No me arrepiento y le agradezco a Alberto su coraje y generosidad al desnudarse ante el mundo abriéndonos su corazón y reviviendo su experiencia. Entiendo que no debió ser nada fácil. Sufrí con él todas las páginas y me ha dejado pensando mucho en cómo nuestra mente es tan frágil y puede llegar a ser nuestro peor enemigo o nuestro mayor fortaleza. Sufrimos y nos desgastamos por cosas tan intrascendentes y nos desmotívanos con el primer contratiempo. Gracias por relatarnos tu trabajo tan intenso y tu creatividad para no darte por vencido y para salir de esta espantosa experiencia siendo una mejor persona, más fuerte y más agradecido con Dios, con la vida y con tus seres queridos. Mucho que aprender de esta lectura.
Si eres una persona que siente lo que está leyendo, este libro es uno de esos que debes leer con mucho estómago. Es triste saber que secuestros sucedan a plena luz del día y muy dolorosa la tortura que vivió Alberto. Es admirable que pueda contar lo que le sucedió y encontrar de alguna u otra forma el perdón ante semajante situación. Supe de un caso similar llevado a cabo en 1995 en la CDMX en el que "la caja" era un lugar bajo tierra y el "contacto" se hacía a través de un agujero en el techo. Saber que las tácticas siguen siendo las mismas, sin importar el gobierno o el Estado, asusta. Aquí Alberto nos relata su secuestro llevado a cabo en 2017 es decir, 22 años después del caso que mencioné. Abrazo con amor a Alberto y lamento profundamente el daño que se hizo a él y a su familia. Admiro su entereza y valentía y rezo por un México más noble.
Este libro narra una experiencia de secuestro tan cruda y dolorosa que es imposible ponerle una calificación. Más que una obra para evaluar, es un testimonio que merece respeto y escucha. Me cuesta encontrar palabras porque no estamos ante una historia inventada, sino ante una vivencia humana que deja huella.